Avispas inteligentes que se ocultan cada vez más «e van por nós cando sacamos o traxe»

B. C. CAMBADOS

AROUSA

Mónica Irago

26 feb 2021 . Actualizado a las 16:01 h.

Chema Pedrouzo e Isaac Padín compartieron mesa con la presidenta y el gerente de la mancomunidad con motivo de la presentación del servicio de lucha contra la velutina, no en vano son ellos quienes se encargan de combatir al temido insecto en el día a día. Su trabajo se divide en dos cometidos principales: realizar la campaña de trampeo para capturar a las reinas —por cada una que se elimina se evita la reproducción de un millar de ejemplares— y retirar los nidos. Las trampas, elaboradas por ellos mismos, se empezaron a colocar esta semana, a la espera del verano, que es cuando se retiran más nidos. En los cinco años que llevan combatiendo a la avispa asiática se han encontrado a esta especie en lugares muy dispares: tejados de edificios, apendres, viñas, árboles e incluso entre la maleza y a ras de suelo, porque esta especie busca cada vez lugares más escondidos, como si supiera que la persiguen. «Son moi intelixentes», apunta el gerente José Ramón García Guinarte; y algo de eso debe haber «porque van a por nós cando nos sacamos o traxe de protección», apostillaba Chema. Su operativo más complicado fue en Lantañón (Meis), donde se localizó un nido en un castaño a 25 metros, hubo que tomar una distancia de 200 metros para visibilizarlo y recurrir a una pértiga para alcanzarlo. ¿El nido más grande? En Sanxenxo y tenía unas dimensiones comparables a un contenedor de la basura, según indicó Isaac Padín.