Avalancha de consultas de hosteleros para adaptar sus terrazas a la nueva normalidad

Las ayudas de la Xunta exigen «muchos trámites y la gente se acaba echando atrás; no están los tiempos para asumir riesgos», dicen empresas del sector


vilagarcía / la voz

«Mal, fatal, peor». La situación sanitaria en Galicia se ajusta perfectamente a esa sucesión de calificativos. Los datos médicos indican que los contagios crecen, que los hospitales están cada vez más saturados. Que la nueva normalidad se caracteriza por estar sujeta a cambios permanentes que causan graves heridas a sectores que, como la hostelería, sienten que todas las restricciones comienzan y acaban en ellos. «Somos los primeros a por los que van», dice el propietario de un bar del Baixo Ulla. Y sus palabras, que suenan a lamento porque lo son, encuentran eco en todos los rincones de la comarca.

Toda la hostelería de O Salnés sufre, en estos momentos, restricciones. A excepción de Cambados y O Grove, Ribadumia y Meaño, los locales del resto de la zona sur de Arousa únicamente pueden ofrecer a sus clientes un asiento en la terraza, hasta ocupar la mitad de esta. La lluvia y el frío se han colado en la coctelera para completar un combinado imposible, que ha llevado a muchos establecimientos a cerrar sus puertas y esperar tiempos mejores. Así lo ha hecho buena parte de la hostelería vilagarciana. Y también Casa Chaves, en Pontecesures. «Nós temos unha terraza, pero para chegar a ela hai que cruzar todo o local. Preguntamos e a Garda Civil díxonos que non deberiamos abrir. Así que pechamos», dice Isabel.

También en Cesures, el Galicia se ha convertido en el bar empeñado en resistir: ha puesto un toldo para poder seguir trabajando. «É que están os tempos para facer gastos», ironiza Sergio, el responsable del local. Pero no le quedaba otra que invertir si quería seguir trabajando, aunque, «agora moito non compensa».

Para que los hosteleros pudiesen adquirir todos los elementos necesarios para adecuar sus terrazas, la Xunta sacó a finales de año una línea de ayudas que ha provocado un auténtico aluvión de consultas y solicitudes de información a las empresas de ese sector.

«No es que tengamos mucho más trabajo real, pero sí muchísimas consultas... Gente que pregunta tanto para acondicionar las terrazas que ya tiene, como gente que quiere poner terraza nueva», explican desde Toldos Gómez. La avalancha fue especialmente intensa en diciembre, poco después de salir la orden de ayudas. Luego, indican desde Toldos Vigo, la cosa se enfrió. «Para poner una terraza te piden un estudio como si fueses a hacer una casa en medio de la calle», sentencian desde esta empresa, desde la que esperan a ver qué ocurre en febrero, a medida que se acerque el final del plazo para solicitar la financiación. Aunque no confían demasiado: «La hostelería no está como para pedir subvenciones ni hacer inversiones. ¿Quién se va a meter a poner un toldo que le puede costar mil euros, o una pérgola que le puede ir a 2.000?».

Pero hay quien está dispuesto a, con ayuda o sin ella, apostar por su terraza como última salida a la pesadilla del covid-19. Desde que se inició la pandemia, explican desde Creando Hostelería, «hay bastante demanda» de toldos, pérgolas y demás. Pero en los últimos tiempos, a la demanda se le ha sumado la urgencia, porque «la gente necesita trabajar» y para eso, muchos necesitan terraza.

Llegados a este punto, es recomendable recordar que una terraza, según dice la Xunta en esta orden de ayudas, es una instalación al aire libre formada por mesas, sillas y otros elementos, sitas en los espacios colindantes, o no, a un establecimiento de hostelería, en suelo público o privado, en el que se desarrolla de forma complementaria la actividad propia del establecimiento. Deberá ser un espacio no cubierto o, en el caso de estar cubierto, estar rodeado por un máximo de dos laterales.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Avalancha de consultas de hosteleros para adaptar sus terrazas a la nueva normalidad