El Racing recupera impulso en Pasarón

Antonio Garrido Viñas
ANTONIO GARRIDO REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

Un Pontevedra sin ideas cayó ante los ferrolanos pese a jugar con uno más muchos minutos

18 ene 2021 . Actualizado a las 17:26 h.

El Racing recupera impulso en Pasarón tras imponerse con solvencia al Pontevedra. Un partido que sembró las dudas a orillas del Lérez porque el equipo local dejó una imagen preocupante en un derbi que querían haber empleado para dar un golpe de autoridad y dejar descolgado a un rival directo, pero del que sale con muchas dudas y alguna certeza..

Pronto avisó el Racing de sus aviesas intenciones. A los dos minutos Mario evitó con la zona baja del estómago, quizás todavía más abajo teniendo en cuenta luego sus gestos de dolor, una primera aproximación de David Rodríguez, que había llegado en inmejorable ocasión al borde del área. El rechazo también lo desvió el portero granate, que evitó un primer disgusto grande para los locales.

La volvió a tener el Racing poco después, pero Seoane remató alto un buen centro de David Rodríguez. Iban veinte minutos y no había noticias del Pontevedra, que parecía muy incómodo con la propuesta del Racing. Propuesta nada novedosa, por otro lado, porque los tres centrales se han instalado en el libreto de Larraz, y, ayer, con éxito. Rufo corría desesperado de un lado a otro en una presión inútil, por solitaria, y cuando el balón le sobrepasaba, que era muy a menudo, sus compañeros de la medular también solían estar en inferioridad.

Estaba cómodo el Racing con la pelota, pero el gol llegó en una acción de estrategia. Una falta en tes cuartos de campo, probablemente producto de esa desesperación de correr detrás del balón, concluyó en una buena jugada de pizarra, pero que tuvo su componente de fortuna. David le dio una asistencia con la cara a Joselu y esos regalos no los suele desaprovechar el delantero centro departamental. 0-1 y a nadie le debió sorprender el resultado. Menos que nadie a Diego Rivas, que había sido un mero espectador hasta entonces.

El gol no reactivó a los granates. Más bien todo lo contrario. El Racing se sintió cada vez más cómodo y pudo llegar la sentencia poco después, pero el colegiado anuló el tanto de Joselu, el que supondría su doblete. ¿Por qué lo anuló? Vaya usted a saber. Si fue por fuera de juego se equivocaron él y su asistente. Por falta previa sería una buena coartada para ambos jueces, que será la que utilicen. Pero justita. En cualquier caso, varios de los integrantes del Racing les recordaron lo que consideraban que había sido un error en el camino hacia los vestuarios en el descanso.

¿Y el Pontevedra, qué? Pues un remate de Rufo tras un saque de esquina fueron las únicas noticias ilusionantes que les transmitieron los granates a sus aficionados en el tramo final de la primera mitad. Muy poco para un partido tan importante.

La esperanza en la parroquia local volvió a crecer al poco de salir de los vestuarios los jugadores. A los cien segundos Álex López vio la segunda cartulina amarilla en una decisión que habría incrementado el capítulo de agravios de los ferrolanos con las decisiones arbitrales en el caso de que el resultado hubiera sido otro. No pasará, porque el Pontevedra apenas compareció pese a jugar medio partido con un jugador más.

Tuvo que recomponerse el Racing, que ya había tenido que hacerlo en el tramo final de la primera parte por la lesión de Fornos, y en esos minutos de dudas fueron en los únicos en los que pareció que el Pontevedra podría sacar algo positivo. Tampoco fue un acoso y derribo, no se vayan a pensar, pero sí pudimos comprobar que Diego Rivas tenía los guantes puestos, porque con ellos despejó un buen envío de Jorge Fernández.