Los cacharros ilegales para la pesca del pulpo, la plaga que llega hasta la arena

Los colectivos que realizan recogidas de basura en el litoral están sorprendidos este año por la gran cantidad de artefactos de este tipo que están arribando a la costa


vilagarcía / la voz

Tienen el aspecto de un ánfora, pero son de plástico y presentan una figura menos estilizada que aquellas que utilizaban los pueblos antiguos para transportar preciadas mercancías. Desde hace meses, aparecen con una frecuencia desesperante en playas y cantiles de la ría. De todas las rías. Así lo han constatado los distintos colectivos que, desde varios extremos de Galicia, se dedican a recoger la basura que el mar nos escupe de vuelta, cansado de digerir por la fuerza todo aquello que en él vertemos. Hablamos de los «cacharros del pulpo», el nombre no oficial de un instrumento ilegal que muchos se empecinan en utilizar para capturar el preciado pulpo.

Esos aparejos ilegales, o furtivos, son conocidos en la costa gallega desde hace muchos años. Y aunque siempre han llegado algunos a la costa, arrastrados por las mareas, este año parecen estar por todas partes. «É moi raro que vaiamos facer unha recollida de lixo e que non apareza algún polo medio», explica Juan Rial Millán, patrón mayor de la cofradía de A Illa y responsable del grupo de trabajo Basura Marina, que se dedica a coordinar el esfuerzo de voluntarios que retiran los deshechos que se van encontrando durante sus paseos por las playas isleñas. Las palabras de Rial Millán llegan acompañadas por una imagen: en el contenedor situado al lado de la lonja, donde se deposita toda la basura pescada en la costa, hay un buen montón de los famosos cacharros. La mayoría han sido destrozados por quienes los han recogido, una práctica sorprendente ya que reutilizar redes, cabos y aparejos siempre está bien. ¿Por qué se ha tomado esa medida? Para evitar que los cacharros puedan acabar de nuevo en un mar que tiene prohibido.

Porque ese arte de pesca no se puede utilizar. No en Galicia. «Estes aparellos teñen un menor custo que as nasas, pero resultan prexudiciais para o recurso, de aí que estean prohibidos», explican desde el servicio de Gardacostas de la Xunta de Galicia. Desde ese departamento indican que durante el año que acaba de finalizar se produjo un descenso sustancial de las cantidades de pulpo decomisadas. También ha bajado el número de incautaciones de otros útiles empleados para la captura de este sabroso cefalópodo. «Non obstante, detéctase un incremento na cifra de cacharros requisados, uns útiles non autorizados aos que adoitan recorrer aqueles que realizan actividades ilegais relacionadas coa captura de polbo».

Javier Serantes es miembro del colectivo Retoque Retro, de A Coruña, que además de hacer arte con refugallos encontrados en la playa, participa en trabajos de limpieza de la costa y en campañas de sensibilización. Hace unas semanas, lanzaban las etiquetas #stopnasasdeplasticoilegais y #salvemosopolbogalego. Lo hicieron tras comprobar, con horror, la llegada masiva de este tipo de instrumentos a numerosas playas: hasta en Riazor han aparecido estos cacharros, que conocían bien tras participar en una limpieza en el sur de Portugal. «De los que están llegando a las costas gallegas, alguno puede ser de Portugal. Pero creemos que otros muchos se están utilizando aquí», explica Javier Serantes. Y su opinión coincide con la de quienes, desde la ría de Arousa, destacan que «cando o cacharro vén coa tralla, é que se estaba a utilizar por aquí cerca, non chega desde Portugal así».

La gran cantidad de cacharros del pulpo que están apareciendo en nuestras costas coincide con un año en el que el cefalópodo estrella de nuestra gastronomía ha sido declarado desaparecido por quienes se dedican a sus capturas. Desde que en junio se levantó la veda, el sector comprobó que no era nada fácil capturar buenos ejemplares de esa especie. ¿Es posible que fuese esa escasez la que espolease el uso de un arte prohibido para intentar capturar un producto convertido en objeto de lujo? ¿O serán las cosas justamente al revés?

Para esas preguntas no hay respuestas seguras. La abundancia o escasez del pulpo «depende en grande medida das condicións ambientais que actúan sobre o recrutamento», dice Mar en la exposición de motivos del plan de gestión de este producto. «Para protexer a reproducción e axustar» las pesquería al ciclo de vida del pulpo, desde 1992 en casi todos los años se vedaba en mayo y junio. En Galicia su ciclo vital ronda los dos años, se reproduce en primavera y al año siguiente es el período de reclutamiento, con piezas de hasta 300 gramos de peso. No se puede comercializar hasta que alcanza un kilo.

Algunos datos

  • Pulpo. En el año 2019 se decomisaron 8.500 kg de cefalópodo que había sido capturado de forma irregular. El año pasado, la cantidad de pulpo decomisado bajó hasta los 1.626 kg.
  • Nasas para pulpo, nécora o camarón. También bajó el pasado año el número de nasas decomisadas. Fueron 13.646 en 2020, frente a las 20.133 del año anterior.
  • Cacharros.Sin embargo, el fenómeno es justamente al revés cuando hablamos de los cacharros para el pulpo. En 2019 Gardacostas requisó 2.202 instrumentos de este tipo. El año pasado, la cifra se dobló: fueron 4.220.

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