El momento en el que la gente creyó que el gordo había caído en el número del club Mecos

El sueño duró solo unos minutos, pero durante un instante la fortuna brilló con intensidad de supernova sobre O Grove


El sueño duró solo unos minutos, pero durante un instante la fortuna brilló con intensidad de supernova sobre O Grove. María, del bar de Rons, es una de las afortunadas que posee un décimo del 72897, agraciado con el gordo de Navidad y cuatrocientos mil euros. La sede del club de remo Mecos está allí al lado, junto a la factoría de Thenaisie-Provoté. Por un momento alguien pensó que el boleto había sido adquirido a la entidad deportiva, y que se correspondía con el número que esta había distribuido en numerosas participaciones. Aquello habría desencadenado una verdadera lluvia de millones, que probablemente hubiese empapado también a las trabajadoras de la conservera, que luchan por la supervivencia de la actividad y de sus puestos de trabajo. Fue solo una hermosa confusión, que A Centola Dourada de Moreno aclaró de inmediato.

«Nós vendémoslle ao club Mecos o número, e tranquilamente poden comprar uns mil décimos; foi unha mágoa, porque estariamos falando de centos de millóns de euros moi distribuídos en todo O Grove», explica Manuel Rodríguez. Qué le vamos a hacer, la solitaria serie del 72897 fue un episodio aislado. De hecho, el número que los loteros juegan, el que concentran y consideran de la casa, es otro, el 30024. «É o que nos gustaría que tocase, pero a fortuna é así».

El alcalde meco, José Cacabelos, conocedor de aquel equívoco inicial, estaba, de todas formas, satisfecho. «Imaxina que o repartise o club Mecos, tería chegado a moitísima xente no Grove; pero que toque un premio desta categoría sempre é unha alegría», señaló el regidor, dando su enhorabuena a los agraciados.

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