O Salnés explora la posibilidad de usar drones para vigilar el furtivismo

Doce alumnos se forman en el manejo de estos artilugios en varios sectores

En poco tiempo, los drones han sido reconocidos como una herramienta de trabajo versátil y muy útil. Por eso, saber manejar estos artilugios voladores se ha convertido en un plus atractivo en cualquier currículo. Quizás pensando en eso, quizás porque a la Mancomunidade do Salnés nunca le ha costado apostar por las nuevas tecnologías, en el seno del programa Emprega Salnés se organizan cada año cursos de manejo de drones. Los doce alumnos que en estos momentos están recibiendo esa formación se desplazaron ayer hasta lo alto del monte Xiabre, en Vilagarcía, para hacer una práctica: inspeccionar, con los pies bien plantados en el suelo, el estado de las palas de los altos molinos de viento.

En esta ocasión, ejerció como maestro Carlos Vázquez, de la empresa Galventus. La firma, que desde hace tiempo ha incorporado el uso de drones para tareas de inspección y revisión de los aerogeneradores, colabora siempre que puede en estas experiencias formativas que coordina Jorge García, de Aeromar. En Xiabre se probó una doble vía para hacer un reconocimiento desde tierra. Por un lado, utilizando cámaras térmicas que detecten problemas en las palas de los molinos. Por el otro, un simple reconocimiento visual a través de las imágenes facilitadas por el dron.

Aeromar, estrecha colaboradora de la Mancomunidade do Salnés, está convencida de que los drones son una tecnología cuyas potencialidades aún están por acabar de explorar. Y que, por lo tanto, con ellos se abren «alternativas profesionais de futuro» en sectores de lo más diversos.

Jorge García tiene datos que refuerzan su teoría. Los drones se han utilizado ya en localidades como Sanxenxo para reforzar el servicio de socorrismo en playas. Entonces, echaron mano de alumnos de un curso anterior de la mancomunidad. Los drones se utilizan en el sector eólico, y más que se usarán, porque «estamos desenvolvendo novos servizos para os aeroxeneradores». Pero también tienen utilidades en el ámbito del turismo, de la industria, del campo -como la lucha contra la avispa velutina- y, por qué no, del mar. 

Inventando puestos de trabajo

«En certo modo, estamos a inventar novos postos de traballo, ao mesmo tempo que intentamos dar solucións a problemas que teñen determinadas empresas ou sectores produtivos», explica García. En una zona como la ría de Arousa, las oportunidades vinculadas al trabajo del mar son enormes. «Os drons submariños pódense usar, por exemplo, para a revisión dos cascos dos barcos sen necesidade de subilos a terra», dice el responsable de Aeromar a modo de ejemplo.

El sector del mejillón también se podría beneficiar de esta tecnología, empleando los drones submarinos para comprobar el estado de las cuerdas de mejillón, o para revisar el estado de los muertos de las bateas. Con drones se podrá comprobar, también, el estado de emisarios y, por qué no, hacer más eficaz la lucha contra el furtivismo. Y es que con un dron se pueden cubrir «grandes tramos de costa» y, con una cámara térmica, detectar aquellos movimientos que no debieran estar produciéndose en los bancos marisqueros. «Para as confrarías, este é un gran problema. E o uso dos drons podería ser unha solución interesante», señala. «Estamos intentando desenvolver un sistema que optimice a vixilancia das zonas marisqueiras», señalan desde Aeromar, desde donde confían en sacar adelante ese proyecto más pronto que tarde.

La formación en el manejo de drones está dando unos excelentes resultados dentro de Emprega Salnés. De hecho, muchos de los alumnos que han recibido esa formación ya la han tenido la ocasión de poner en práctica lo aprendido en algunas empresas.

La presidenta de la Mancomunidade do Salnés, la socialista Marta Giráldez, destacó ayer el interés que este tipo de formación despierta tanto en los alumnos como en las empresas, con las que se trabaja codo con codo para diseñar una oferta formativa armónica con sus necesidades.

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