Un aparatoso accidente complica aún más un día de tráfico infernal

a. garrido / b. costa VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

Un vehículo estuvo cerca de acabar en el párking del Eroski

15 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

No fue la de ayer una jornada fácil para el tráfico en Vilagarcía. El cierre de la rúa Rivero de Aguilar convirtió la ciudad en un embudo, en la que en pleno octubre llevaba tanto tiempo llegar desde Carril al centro como el día del Combate Naval. Y un aparatoso accidente lo complicó todo todavía un poco más precisamente en hora punta: a la salida de los colegios.

El conductor de un vehículo sufrió una indisposición cuando circulaba por la rotonda de Pablo Picasso y estuvo a punto de acabar en el aparcamiento del supermercado Eroski. Lo impidieron la valla, que no llevaba demasiado tiempo en su lugar después de que un vehículo acabara con ella y con una farola hace unos meses, y que no circulaba a demasiada velocidad. En su deriva, el indispuesto conductor también mandó a otro coche a la acera.

No mejorará mucho la situación del tráfico durante la jornada de hoy, que será la última de las dos previstas para los trabajos de asfaltado del vial portuario. A pesar del ímprobo esfuerzo de los agentes de la Policía Local de Vilagarcía, que se pasaron toda la jornada intentado encauzar un tráfico desbocado, el atasco en la avenida Juan Carlos I, la única vía de entrada a la ciudad para los vehículos que llegaban desde Carril, fue prácticamente continuo durante todo el día. Uno de los servicios que se ve afectado es el del autobús que circula entre Carril y Vilaxoán. La empresa concesionaria, Benito Abalo, ha consensuado con el Concello el establecimiento de una parada provisional en la plaza de A Constitución mientras duren los trabajos.