La alcaldesa de Cambados pide que pare el acoso a los chavales que tiraron el banco LGTBI: «Nadie puede ser verdugo»

la voz CAMBADOS

AROUSA

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Fátima Abal opina que los chicos ya han aprendido la lección

14 oct 2020 . Actualizado a las 17:01 h.

Como cabía esperar, la gamberrada protagonizada este fin de semana por tres adolescentes en Cambados que arrancaron el banco LGTBI y publicaron la escena en las redes sociales se ha vuelto en su contra. Desde que el domingo empezó a circular el vídeo, los chicos, que son menores de edad, no han parado de recibir críticas a través del wasap y las redes sociales recriminándoles su comportamiento, pues no solo atentaron contra el mobiliario urbano si no que también profirieron expresiones de tinte homófobo.

La alcaldesa de Cambados, Fátima Abal, fue la primera en censurar públicamente este tipo de conductas, pero no está en absoluto conforme con que este episodio derive en un linchamiento virtual hacia estos chicos. «Podríamos estar ante un problema de acoso. Le pido a la gente joven, pero también a los adultos que están diciendo verdaderas barbaridades, que paren de hacerlo. Se están publicando sus nombres, donde viven..., no hay que sacar las cosas de quicio. Nadie puede ser verdugo». Y añade la regidora: «Ellos ya se llevaron una buena lección y estoy segura de que no volverán a repetir algo así. Nosotros estamos para enseñar, no para sentenciar, y no creo que se pueda hablar de odio en este tipo de comportamientos».

Reunión con los padres

Con este talante espera la alcaldesa reunirse en las próximas horas con los padres de los chavales «y si los ellos dan permiso, también con los chicos», con el propósito de abordar el caso y tomar medidas. Desde un principio, Fátima Abal dijo que no era partidaria de imponer sanciones económicas «porque, al final, quienes las pagan son los padres». Por el contrario, cree que este triste incidente debe servir, al menos, de ejemplo para que otros niños no sigan sus pasos en el futuro. Su intención es proponerles a los progenitores que los adolescentes que lanzaron el banco multicolor al contenedor de la basura acompañen a los alumnos del taller de empleo que lo construyeron y lo colocaron el viernes en la plaza Ramón Cabanillas para que conozcan de primera mano que el vandalismo no sale gratis; los destrozos cuestan dinero y tiempo repararlos, «y me gustaría que les pidieran disculpas», añade la regidora socialista.