Dos ballenas azules regresan a alimentarse a Galicia en dos años consecutivos

Serxio González Souto
serxio gonzález O GROVE / LA VOZ

AROUSA

RICARDO GONZÁLEZ

Nunca se había documentado este fenómeno en aguas continentales europeas

16 oct 2020 . Actualizado a las 21:25 h.

Dada la reputación gastronómica del país, va a ser complicado que no se hagan un par de chistes a cuenta de este asunto. Pero el dato es certero, está comprobado científicamente y redefine el papel del mar de Galicia dentro de las rutas oceánicas que los grandes cetáceos trazan alrededor del planeta. La ballena azul, el animal más grande que jamás haya existido, encuentra en las aguas exteriores de las Rías Baixas no una zona de transición hacia otros destinos, como se pensaba hasta ahora, sino un caladero en el que poder alimentarse. Nunca antes se había documentado, en ningún punto de la costa continental europea, que un mismo ejemplar de balaenoptera musculus, su denominación formal, retornase en años diferentes a un lugar concreto. El Bottlenose Dolphin Research Institute acaba de hacerlo en el litoral galaico, y además, por duplicado.

Bruno Díaz, doctor en Ecología, biólogo y director del instituto internacional que trabaja desde O Grove, explica que a lo largo de esta semana su equipo ha estado analizando el ingente material fotográfico tomado durante un verano excepcional por el número y la calidad de los avistamientos frente a las Rías Baixas. «Nos fijamos en las aletas del cuerpo, con sus manchas particulares y una coloración muy específica. Son características únicas que nos permiten reconocer el ejemplar del que se trata, como la foto del pasaporte de una persona», explica. La comparación con los catálogos que conforman el archivo del BDRI proporcionó la sorpresa: «Dos de los ejemplares que avistamos en septiembre estuvieron aquí, uno en agosto del 2018 y otro en julio del 2019, y es la primera vez que se registra que se aproximen a la costa continental de Europa en años consecutivos; todo un hito».

El equipo de Díaz publicará en breve una serie de artículos que confirman que Galicia «no es simplemente un corredor de cetáceos, no por lo menos para la ballena azul y el rorcual común, que se alimentan de plancton y permanecen en nuestras aguas mientras el alimento esté presente, desde julio a finales de octubre. Es un período largo, la tercera parte del año, en el que estas especies en peligro de extinción viven en nuestras aguas».