Dos niños y un mar de dudas en Mosteiro

Los padres se concentraron para mostrar su disconformidad con el inicio del curso en el centro


meis / la voz

Uno tras otro, los autobuses escolares fueron llegando al colegio de O Mosteiro (Meis) completamente vacíos. De los 75 niños que estaban convocados ayer para volver a las aulas, solo dos acudieron al centro. Con la mochila a la espalda y en el rostro un gesto sorprendido por la expectación que generaba su llegada, los rapaces fueron entregados en la entrada del recinto escolar a los docentes que allí aguardaban. «Me dijeron que los padres no pueden entrar», explicaba el hombre que había acompañado a su hijo en este primer y extraordinario día de clase. Está convencido de que ha hecho lo mejor para su vástago. «Los niños tienen que ir al colegio». Probablemente sea esa una afirmación compartida por todos los padres y madres de todo el alumnado del centro. Pero la gran mayoría consideran que el colegio de O Mosteiro no ofrece las garantías sanitarias adecuadas para poder empezar el curso. ¿Por qué? El director del centro ha dado positivo en covid-19 y está convaleciente, y hay seis profesores más en cuarentena, todo el equipo directivo. El resto de docentes, que acudieron el viernes a una reunión del claustro, andan con la mosca detrás de la oreja. «Nos han dicho que no se nos van a hacer pruebas a no ser que aparezca algún síntoma», explicaba ayer Ana Vázquez. Ella lleva 21 años en el colegio de O Mosteiro: es la profesora más veterana en el centro, y eso le ha valido convertirse en directora accidental del mismo. Su mueca de disgusto deja claro que es un honor que rechazaría de mil amores.

Explica la directora accidental que ayer, en el colegio de O Mosteiro, estaban todos los profesores convocados para el inicio de curso. Faltan los siete compañeros de baja y faltan, también, los supuestos sustitutos que iba a enviar la Xunta. «De eso no sabemos nada», señalaba encogiendo los hombros y poniendo cara de circunstancias. La docente reconoce que ella y sus compañeros habrían preferido que el curso no comenzase hasta que se aclarase la situación sanitaria. Lo negociaron hasta última hora, pero no consiguieron que la Xunta aplazase el inicio del curso. Y es que eso es lo que piden desde la asociación de padres y madres A Capela. «Un aprazamento ata o día 17, que é cando remata a corentena o equipo directivo», explica Sonia Otero. Ella insistía ayer, otra vez, en las razones por las que no consideran seguro el colegio.

Lo que piden los padres

En primer lugar, porque no se le han practicado pruebas al personal de un centro al que deben acudir 350 niños. La segunda, porque nadie les ha confirmado que se haya realizado una desinfección de las instalaciones desde que se confirmó el caso de covid-19. «O que si nos dixeron e que se fixo unha limpeza máis profunda nestes días, pero non sabemos se se fixo desinfección». Tampoco saben cuándo y cómo podría empezar a funcionar el comedor escolar. Y es que se da la circunstancia de que el equipo directivo es, también, el encargado de un servicio que debe gestionar a diario 250 menús. «Por non ter, nestes momentos non temos nin equipo covid-19, porque está formado pola xente que está confinada».

Los profesores no pueden dar respuesta a muchas de las dudas de los padres: tienen que lidiar con las suyas propias. Entre ellas, la preocupación ante un posible contagio. «Hemos iniciado el curso extremando las precauciones todo lo posible. Yo me traigo una mascarilla FFP2, con otra ni se me ocurre venir aquí», dice la directora accidental, que en un viraje espontáneo de la conversación exclamó. «Venimos un poco al suicidio».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Dos niños y un mar de dudas en Mosteiro