Mujeres «cirqueiras» por la igualdad

sARA dORADO / B. c. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

BASILIO BELLO

La trapecista Raquel Veganzones comparte escenario con otras cuatro artistas para reivindicar el papel de la mujer en el Festaclown que se celebra en Vilagarcía

12 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Con pocas referentes mujeres y a la sombra de la figura masculina. Ese fue el contexto en el que la niña Raquel Veganzones comenzó a interesarse por el mundo del espectáculo circense. «Cuando yo empecé en esto la figura de la mujer en el circo se limitaba a ser, o bien la ayudante de un artista masculino, como un mago por ejemplo, o bien se relacionaba con provenir directamente de una familia que se dedicaba al circo», cuenta Raquel, y añade: «Lo mío fue distinto, yo hacía gimnasia rítmica y empecé a interesarme también por los malabares para descubrir luego, en los noventa, el circo contemporáneo, que mezcla el espectáculo con el teatro, la interpretación».

Con una mezcla de pasión y trabajo duro, Raquel se fue de Madrid a Londres para estudiar una licenciatura de dos años intensivos en la academia Central Speech and Drama, que le abrieron las puertas en la escena británica. «Me considero bastante polifacética, pero mi disciplina es el trapecio de vuelo, en el que voy yo sola y hago acrobacias», y, aunque Raquel confiesa sentirse cómoda en el circo contemporáneo también «me gusta el espectáculo y las excentricidades del circo de toda la vida, los aros con fuego y ese tipo de cosas, me gusta mezclarlo todo», cuenta.

En 2007 decidió venir a Galicia a visitar a unos amigos y se quedó prendada de Santiago de Compostela, así que redujo sus actuaciones en el extranjero -como la India o el Caribe- para centrarse más en el trabajo en España. En ese mismo período creó, junto a su pareja Girisho Gordon, Desastronauts, su proyecto personal.