Cuando los contrabandistas traían libros

J. R. Alonso de la Torre REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

El siglo XX en Vilagarcía pasa por la imprenta Celta y por la saga de los González Rollán

03 may 2020 . Actualizado a las 22:18 h.

El domingo pasado les contaba que nunca había entendido por qué en el cine Fantasio costaba más la entrada de gallinero que la de patio. El lunes, mi amigo Quico Redondo me transmitía un mensaje de Manuel González Rollán que me recordaba lo que siempre tuve claro en Vilagarcía, pero había olvidado: cuando no sepas algo, pregúntaselo a Manolo Koso. Según Manolo, en el Fantasio costaba más arriba que abajo porque en ese cine no había gallinero, sino platea, y, además, la pantalla estaba bastante alta para se pudiera ver mejor desde esa platea.

Al recibir la explicación, recordé la saga de los González Rollán, tan importante en la historia reciente de Vilagarcía de Arousa. En lo político, un hermano del PP en Algeciras, dos hermanos del PSOE en Vilagarcía, otro familiar vicepresidente socialista del Gobierno asturiano y, finalmente, Manolo, el último militante vilagarciano del CDS de Suárez. Un hijo de Manolo, Gaspar González, ha sido concejal y candidato de En Común.

Además de la política, esta familia ha tenido una relación muy estrecha con la empresa, la banca y la cultura vilagarcianas. El último eslabón artístico es otro hijo de Manolo, Tacho, al que he visto por última vez en Néboa ejerciendo de silencioso abogado que llenaba la pantalla con su presencia. Pero la piedra angular de los González Rollán fue la recordada librería-imprenta Celta, que estaba en el número 5 de la calle Ramón y Cajal.