Esos Reyes que hicieron tan feliz a Eduardo

Un anciano de la Divina Pastora, en Vilagarcía, llevaba años pidiendo un ordenador; este año, los Magos de Oriente le han dejado una tablet


El 6 de enero es el día de la ilusión y, a veces, de la decepción. Abrir los paquetes que dejan Melchor, Gaspar y Baltasar es uno de los grandes momentos de año. Cada familia tiene sus vivencias en este asunto, y como no podemos conocer todas vamos a contar uno que podría colarse entre las grandes historias de siempre de la Navidad si la escribiera alguien con talento.

Todo aconteció en la residencia Divina Pastora de Vilagarcía. El lugar es una parada obligada de Melchor, Gaspar y Baltasar cada año. Allí reparten, besos, abrazos y también, claro está, regalos. Y cada vez, durante estos últimos años, les caía un pequeño reproche. Eduardo, uno de los usuarios, les recordaba que les había pedido un ordenador y que no había manera de que le hicieran caso.

Así, hasta que este año la petición llegó a buenas manos y fue convenientemente cursada por esos espectaculares ayudantes que Melchor, Gaspar y Baltasar tienen en Vilagarcía y que no son otros que los integrantes del club de rugbi Os Ingleses. La guarda pretoriana gestionó de la mejor manera que ese anhelo de Eduardo se pudiera completar y el deseo se hizo realidad en la tarde del día 5. Es probable que abrir los paquetes provocara risas y emociones en muchos hogares, pero sensaciones como las que parece desprender Eduardo en su rostro cuando vio su flamante tablet -y que se pueden atisbar perfectamente en las fotografías que están colgadas en el muro de Facebook de la edición de Arousa de La Voz- no parecen fáciles de igualar. Habrá que ver cuál va a ser su próxima petición.

Por lo demás, la de ayer fue la jornada típica de un 6 de enero soleado. Quien más quien menos pudo probar sus regalos sin mayor problema porque la espectacular mañana invitaba a ello. Triunfaron de nuevo entre las preferencias de los más jóvenes a la hora de escribir las cartas a Melchor, Gaspar y Baltasar los vehículos a dos ruedas -bicicletas y monopatines son un clásico-, pero también juguetes tan de toda la vida como unos simple walkie talkies, que ayudan a vivir las aventuras que hay en las consolas y los videojuegos a pie de calle.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Esos Reyes que hicieron tan feliz a Eduardo