Alberto Blanco amplía al 2023 su contrato con la selección de Eslovaquia

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Seguirá trabajando con Zan Tabak, con el que ha conectado al 100 %

19 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

«A los diez días de estar trabajando con Zan Tabak sentí que esto iba a ir para muy largo». Y la realidad apunta en la dirección de la corazonada de Alberto Blanco. El técnico vilagarciano rubricaba el martes junto al entrenador y ex estrella del baloncesto croata una ampliación del contrato de dos meses que habían firmado este verano con la Federación Eslovaca como seleccionador nacional, Tabak, y como su primer ayudante el arousano. A pesar de no haber logrado clasificar al combinado eslavo para el Preeuropeo 2021 en agosto, con dos derrotas ante Rumanía y otras tantas victorias sobre Chipre, el trabajo del tándem Tabak-Blanco ha convencido a los rectores del baloncesto eslovaco de que son los idóneos para desarrollar un proyecto a largo plazo, con el 2023 como fecha de finalización de su nueva relación contractual.

Alberto Blanco ponía ayer en contexto el trabajo realizado entre el 27 de junio y el 23 de agosto de cara a una clasificación para el Preeuropeo que se antojó imposible: «Eslovaquia es una selección muy joven, con muy pocos jugadores seleccionables, que no cobran por ir a la selección. En quince días se nos lesionaron los dos bases. Entre lesiones y renuncias, tuvimos que recurrir a algunos jugadores que ni siquiera estaban en la preselección que Zan había hecho de 22». Sin los dos mayores valores del baloncesto eslovaco, el alero del F.C. Barcelona, Kuric y el pívot del Obradoiro, Brodziansky el técnico arousano ensalzó el trabajo de los deportistas: «Se han portado extraordinariamente durante estos dos meses». Y a pesar de todos los condicionantes, «hemos cerrado el verano con un balance de 8 victorias y 3 derrotas, el primer balance positivo de Eslovaquia en muchos años, y también la primera vez en muchos años que gana partidos a domicilio».

El reto de aquí al 2023 es hacer crecer a una selección que arrancó el verano en el puesto 75 del ránking FIBA. El próximo año, con una concentración de quince días en julio que dará paso a otros tantos en China, donde la Eslovaquia de Tabak y Blanco se rodará en un torneo a las puertas de los Juegos Olímpicos de Tokio, que verán por televisión.

La oportunidad le llegó a Blanco recién cerrados cuatro años en el Lietuvos Rytas lituano. «Cuando me llamó Tabak me dijo que buscaba un ayudante de primer nivel. Y me pidió que actuara como si fuese un primer entrenador, que criticara sus decisiones, que fuera muy exigente con él», cuenta el vilagarciano. «Me he sentido muy cómodo con Zan», por lo que en cuanto le presentaron la propuesta para continuar cuatro años con Eslovaquia, «no lo dudé», afirma.

«Con todos los entrenadores con los que he podido trabajar, Tabak es de largo el que mejor trabaja la defensa. Para mí ha sido una clase maestra», señala Blanco, que tratará de aprovechar lo aprendido en su nuevo club de destino. Palencia, con el que comenzó a trabajar menos de 24 horas después de completar su primera experiencia con Eslovaquia.

En Palencia Alberto ejercerá de ayudante de Carles Marco. Su primer club en LEB Oro que eligió, subraya, en detrimento de plazas económicamente más jugosas por varias razones: «Por estar cerca de mi familia, por ser un club con muy buenas referencias, y porque me llamó Carles Marco, un entrenador en ACB en 1-3 años».