Abal, el nuevo azote de la izquierda cambadesa

Bea Costa
bea costa CAMBADOS

AROUSA

MARTINA MISER

En el último pleno criticó duramente a quiees hace unos meses habían sido sus socios en el cuatripartito

17 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Las elecciones de mayo dejaron a José Ramón Abal (Cambados Pode) sin opciones para repetir en el gobierno local y el concejal anunció entonces que asumía su nuevo papel en la corporación con el propósito de convertirse en el líder de la oposición. Numéricamente este liderazgo le queda un poco lejano (tiene un solo edil frente a los siete que obtuvo el PP), pero en el primer pleno tras la investidura, celebrado el lunes, ya demostró que por discurso no va a quedar. Abal se convirtió en el principal azote del grupo de gobierno, criticando duramente a quienes hasta hace dos meses eran sus socios en el cuatripartito (PSOE y Somos).

«Queredes silenciar aos grupos da oposición, queredes calarnos a boca, é un recorte brutal á democracia», indicó. Tocaba votar la organización plenaria, que el bipartito ha cambiado dando una periodicidad bimestral a los plenos ordinarios que antes se celebraban cada mes. Ni Abal ni el BNG están de acuerdo y votaron en contra porque «o pleno é o lugar para poder fiscalizar a acción de goberno», señaló el portavoz del Bloque, Víctor Caamaño. La oposición opina que este recorte solo se explica en que «non tendes maioría» mientras que la alcaldesa lo justifica en la necesidad de ganar eficacia en la gestión municipal frente al atasco administrativo que se vivió en los últimos años. En este punto el PP se alineó con el bipartito, por coherencia, dijo Aragunde, dado que este grupo siempre defendió que cada dos meses es un plazo suficiente para los plenos ordinarios.

Los reproches de Abal no se terminaron aquí. También le afeó al bipartito que eliminara las comisiones informativas de Participación Cidadá y Sanidade, lo que interpreta como otro intento de silenciar posibles críticas, y a la hora de votar el asunto estrella de la sesión -los sueldos del grupo de gobierno- tiró de hemeroteca para tratar de afear la posición de Tino Cordal. Intolerable, ridículo e inaceptable fueron algunos de los calificativos que le mereció la propuesta de liberaciones de PSOE-Somos, a la que, por supuesto, votó en contra.