Un simulacro para evitar que regrese el infierno

Castroagudín, donde en 2016 un incendio cerca estuvo de acabar en desastre, acogió un ejercicio de prevención


vilagarcía / la voz

El infierno arrancó el 8 de agosto de 2016 y mantuvo en vilo durante una larga noche de llamas y humo a los vecinos de Castroagudín, donde hubo que desalojar varias casas, y a los trabajadores del polígono de O Pousadoiro, que vieron también como el incendio los cercaba. Cientos de hectáreas arrasadas y unas pérdidas económicas, y ecológicas, millonarias. El fuego arrasó el 20% del monte de la mancomunidad.

Ayer regresaron los camiones con las mangueras y las sirenas al lugar, pero, afortunadamente, solo para realizar un simulacro. El objetivo era comprobar que todos los elementos están bien engrasados, que todas las cadenas de trabajo, humanas y materiales, operan con una coordinación plena.

Situación dos

El simulacro comenzó por la mañana con un situación cero y luego se pasó a la dos, en la que se activa el Pladiga (Plan de Prevención e Defensa contra os Incendios Forestais de Galicia). Ese nivel dos significa que hay amenaza seria para los núcleos de población y que se espera un daño forestal importante. En el ejercicio de ayer participaron agentes forestales, brigadas contraincendios, motobombas, el servicio de Protección Civil de la Subdelegación del gobierno, Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Autonómica, Policía Local de Vilagarcía y de Caldas, GES de Padrón, Servicio Municipal de Emerxencias de Vilagarcía,. AXEGA, 061, 112, 085 y medios de la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior. Además, se constituyó un puesto de mando avanzado y un centro de recepción de medios en el polígono de O Pousadoiro.

Durante el simulacro se realizaron ejercicios de activación del puesto de mando avanzado, control de tráfico de los accesos, un incidente en forma de que una brigada de incendios se vio atrapada en el monte, además de la protección de viviendas y naves industriales. La intervención se realizó en la zona forestal y en las viviendas próximas a aquel incendio de hace dos años y durante la misma tuvieron que participar medios sanitarios para evacuar a un herido. A las 13.30 la situación del simulacro se dio por controlada.

El ejercicio contó con la presencia de la subdelegada de Gobierno, Maica Larriba, el director xeral de Emerxencias e Interior, Santiago Villanueva, el delegado territorial de la Xunta, José Manuel Cores Tourís, y el jefe territorial de Medio Rural en Pontevedra, Antonio Crespo.

Larriba recordó los medios que la Administración estatal tiene en Galicia e hizo hincapié en el trabajo de vigilancia de los militares de la Brilat, a la que se incorporará una compañía de la Unidad Militar de Emergencia «como elemento imprescindible para a extinción dos incendios pola súa destreza e profesionalidade», y recordó también el trabajo que desarrollan las brigadas de refuerzo que tienen su base en Laza y que se trasladan a cualquier punto de Galicia..

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