Teri Portela, primera internacional 2019, con Natalia García a su popa

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La meca fue segunda en el primer selectivo del K-1 200, superada únicamente por la intratable olímpica afincada en O Grove. Iago Monteagudo y Camila Morison buscan hoy plaza con España en el K-1 1.000 y el K-2 500, respectivamente

03 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La carrera de fondo hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 comienza a coger velocidad desde esta semana entre los palistas españoles. Desde ayer y hasta el viernes la Real Federación Española de Piragüismo pone en juego en el embalse asturiano de Trasona las primeras plazas en los equipos con los que acudirá a las pruebas internacionales que servirán de puesta a punto, en más de un caso incluso de acceso, a la segunda cita más importante en el deporte de la pala tras los propios Juegos. Un Mundial que a finales de agosto expenderá en Hungría el grueso de la billetera con los pasajes hacia la capital nipona el próximo año. Y dos gallegos, Teresa Portela y Carlos Arévalo, daban ayer el primer golpe, al agenciarse el K-1 200 hispano en la segunda prueba de la Copa del Mundo 2019, del 31 de mayo al 2 de junio en Duisburgo, Alemania; con la canguesa ganándose además el puesto en la selección española que disputará los Juegos Europeos entre el 25 y el 27 de junio en Minsk, Bielorrusia.

Teresa Portela (Universidad Católica San Antonio), afincada desde hace años en O Grove, donde ha construido una familia con el meco David Mascato, ya se había impuesto con claridad en su semifinal matutina, con 1 segundo y 175 milésimas de diferencia sobre Begoña Lazcano (Donostia Kayak K.E.). Por la tarde volvió a demostrar en la final por las dos primeras plazas internacionales de la temporada no tener, hoy por hoy, rival en España en el K-1 200 femenino. Con un crono de 41,921, se impuso con contundencia por segunda vez en el día en la llegada del embalse asturiano, con la grovense del Breogán Natalia García Naveiro segunda a 1,490 (43,411), y Sara Ouzande, del Kayak Tudense, tercera a 1,585.

De menos a más

La breoganista había accedido a la final con un cuarto puesto en la segunda de las dos semifinales con las que arrancó el selectivo femenino del K-1 a primera hora del día; con un tiempo de 44,573, a 445 milésimas de segundo de Sara Ouzande. La primera semifinal, la que había ganado Portela, había contado con la participación de la kayakista del Náutico Pontecesures Camila Morison, muy lejos de pasar el corte con un crono de 46,177, octava y penúltima en su regata de clasificación.