«No podemos dejar a un anciano solo ante una pantalla que no entiende»

r. e. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

28 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Para muchos de nuestros mayores, vivir en el futuro que se anunciaba en las películas se está convirtiendo en una pesadilla. La tecnología lo inunda todo, incluso las vidas de quienes conocieron un mundo sin ordenadores ni móviles. Ellos son uno de los grupos de población en los que centran sus esfuerzos las aulas de capacitación tecnológica que funcionan en muchos municipios gallegos. Es el caso del de Vilanova, donde Arturo Crespo actúa como coordinador del aula CeMit. Él ofrece cursos básicos a gente que «nunca han necesitado de las nuevas tecnologías, y ahora se ven forzados a hacerlo». Muchas veces, «por presión social; porque toda la familia está en un grupo de wasap y ellos no quieren quedarse descolgados». En muchos otros casos, porque no les queda más remedio. «Cada vez se les cierran más puertas. Solo se permite hacer las cosas de una forma: coger la vez en la máquina que hay en la entrada, hacer un solicitud a través de Internet...», explica. Él, firme defensor de las nuevas tecnologías, considera que no se puede abandonar a las personas mayores ante una pantalla que no son capaces de entender. «Las nuevas tecnologías son estupendas, pero si no las conoces, son una barrera muy grande», explica. Una barrera que muchos usuarios intentan superar a base de tesón. «Yo tengo muchos alumnos de los cursos que luego vienen por aquí para que les enseñe a hacer cosas básicas, como pedir la vez del médico por Internet», relata.