El conflicto de las ambulancias engorda las movilizaciones por la sanidad pública

Los trabajadores anuncian una huelga por el deterioro del servicio y de sus condiciones


vilagarcía / la voz

Una constelación de problemas, de todos los tamaños y formas, ha colmado la paciencia de los trabajadores sanitarios y de los usuarios del sistema público de salud. A las movilizaciones emprendidas por los profesionales de los centros de salud, secundadas de forma masiva por los vecinos de localidades como A Illa, Ribadumia o Catoira, se suman las quejas emanadas del Hospital do Salnés y, ahora también, las de los trabajadores de los servicios de ambulancias de toda Galicia, que ayer anunciaron que irán a la huelga. Los trabajadores de este sector llevan tres años esperando la renovación de un convenio que, la última vez que se firmó, recortaba su bienestar laboral. Ahora, la patronal plantea más recortes que la plantilla no está dispuesta a asumir: ya ha hecho todos los sacrificios posibles.

«A única proposta sobre a mesa é rebaixarnos un 10 % o salario e, de non aceptarmos, ameazan con deixar de pagar a partir do 31 de marzo», dicen los pasquines que ayer repartían durante la concentración que celebraron a las once de la mañana ante la entrada de Urxencias del Hospital do Salnés. Era una protesta gemela a la celebrada a la puerta de otros centros hospitalarios gallegos, según explicaba Rodrigo Pazos, el portavoz de los trabajadores, y con la que se inaugura una campaña de movilizaciones que incluirá una huelga entre el 8 y el 11 de febrero, que se prolongará en semanas alternas hasta el mes de marzo. Si para entonces no hay soluciones, el paro se hará indefinido.

A la baja

Durante la huelga, los traslados entre hospitales y las altas no serán cubiertas, aunque sí serán atendidos otros servicios, como las urgencias o los traslados de pacientes oncológicos. Los trabajadores saben que la huelga ocasionará trastornos a los pacientes, pero recuerdan que estos están padeciendo, también, los efectos de una nefasta política en el sector. Nefasta por parte de las empresas, que pujan a la baja para hacerse con los contratos y que luego, «como isto non dá para máis», recortan en salarios, sobrecargan de horas a los trabajadores, y ni siquiera son capaces de asumir el mantenimiento de las ambulancias, algunas de las cuales «collen auga». «Estas ambulancias teñen catro anos, moitos quilómetros percorridos, e non se están atendendo como é debido», explica Pazos. De la Xunta no esperan los trabajadores gran cosa. «Non fai nada». Más bien al revés: las concesiones se siguen sacando «con presupostos raquíticos» que luego aún van a ser rebajados por las empresas para hacerse con ellos. La Administración, aseguran los trabajadores, es consciente de ello, pero no hace nada para corregir la deriva. Ni para eso, ni para evitar los excesos horarios del sector, ni para atender demandas históricas como la de la ambulancia medicalizada para O Salnés.

Ribadumia y A Illa conservan el pediatra compartido tras la gran movilización de los vecinos

Los centros de salud de A Illa y de Ribadumia mantienen, de momento, el pediatra compartido. Este profesional prestará servicio en el municipio isleño de 9 a 12 horas, y de 12.30 a 15 horas en el bañado por el río Umia. Esta es la buena noticia con la que ayer regresaron de Pontevedra los alcaldes de ambas localidades, Carlos Iglesias y David Castro, respectivamente. Allí habían mantenido un encuentro con el gerente del área sanitaria Pontevedra-O Salnés, a fin de interesarse por la situación de este servicio.

Aunque quedaron satisfechos por el mensaje dado desde la gerencia, y pese a reconocer que los medios de los que se disponen para cubrir las plazas de pediatría son limitados debido a al falta de profesionales, Iglesias considera que desde la consellería se puede hacer bastante más por la sanidad pública. «É o conselleiro o que ten que mover ficha para conseguir máis médicos. É unha responsabilidade política», dijo el regidor isleño.

El alcalde de Ribadumia, David Castro aprovechó la reunión en Pontevedra para exponer a los responsables del área sanitaria «a problemática existente desde o verán pasado pola non cobertura ó 100% do persoal facultativo, que deu lugar á recollida de sinaturas secundada de forma masiva polos veciños de Ribadumia, solicitando a substitución dos médicos durante as súas vacacións ou outro tipo de ausencias». A ese respecto, «conseguiuse o compromiso de que se tivese en conta que non quede un só médico no centro de saúde para atender os usuarios dos 2 cupos e as urxencias de Pediatría».

Los médicos de atención primaria rechazan las estructuras integradas

Médicos de atención primaria del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés asumieron este miércoles su condición de «implicados» en el debate abierto en Galicia y la necesidad de participar en la movilización junto a los compañeros de otras áreas. De la reunión celebrada en el Colegio Oficial de Médicos de la ciudad, a la que asistieron casi cincuenta doctores de todos los ámbitos de la primaria salieron algunos acuerdos básicos. Los convocantes los consideran «de natureza urxente» y previos a cualquier negociación para cambiar la atención primaria.

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