El Arousa se vuelve a debatir un año después entre el ser, o no ser

Su suma fragilidad en los arranques de partido y su pobre rentabilidad en casa sitúan a los arlequinados en la periferia de la pelea por la fase otra temporada


Un año después, y la vida sigue igual. Como en la temporada anterior, el Arousa ha alcanzado el ecuador de la Liga fuera de los puestos con derecho a disputar la próxima promoción a Segunda B. Como entonces, con méritos para apostar por el éxito final del colectivo arlequinado. Y por todo lo contrario. Completando la primera vuelta con dudas acerca de su capacidad para acabar enganchándose al vagón de cabeza para la foto fija que encuadrará los representantes del fútbol gallego en la próxima fase de ascenso a la categoría de bronce del balompié español. Estos son algunos de los vectores que dibujan la trayectoria del Arousa en el campeonato tras las 19 primeras jornadas.

Clasificación

Mejor posicionamiento de cara a la obligada escalada. La temporada pasada el Arousa finalizaba la primera vuelta con 30 puntos, noveno en la tabla a 7 puntos del Silva, cuarto, y Barco, tercero. Hoy el cuadro que dirige Rafa Sáez ocupa el séptimo puesto con 31 puntos, y un diferencial negativo de 5 respecto a la U.D. Ourense, conjunto que cierra la zona de promoción. Una ligera mejora en la posición de partida de cara a la segunda vuelta, en la que el Arousa de Jorge Otero sumó la campaña anterior 37 de los 59 puntos en juego, 3 por debajo de los que le habrían dado el cuarto puesto de haberle ganado al Alondras su finalísima en Cangas en la penúltima jornada. El poderío mostrado por los rivales directos el presente curso lleva a pensar que los de Sáez van a necesitar mejorar la segunda vuelta del anterior proyecto arlequinado.

A Lomba

Las cuentas no salen en casa. Una de las señas de identidad del Arousa de Jorge Otero era su seguridad en A Lomba, donde no perdió partido la temporada pasada, cerrando la primera vuelta con cuatro triunfos y cinco empates. El Arousa de Sáez sumó los mismos triunfos en casa, pero habiendo jugado un partido más y perdiendo tantos encuentros como los ganados. Hasta nueve equipos han obtenido más puntos como locales esta Liga. 

Duelos directos

Solo 4 puntos frente a los cinco primeros. El triunfo en San Lázaro sobre el Compos, 1-2, y el empate a domicilio con la U.D. Ourense, 1-1, fueron las únicas buenas noticias en los enfrentamientos del Arousa con sus rivales mejor colocados en la tabla en la primera vuelta. Alondras (2-3), Bergantiños (0-2) y Racing de Ferrol (0-1) saquearon A Lomba, y el Barco amarró los 3 puntos en su campo en la visita arlequinada (3-2).

Déficit de atención

Nadar contra corriente. Al margen de los seis partidos en los que mantuvo su portería a 0, Sáez se lamentaba el domingo tras el 2-2 del Somozas de ver como su Arousa encaja en la inmensa mayoría de sus restantes partidos en los primeros minutos de juego. Un lastre enormemente pesado de cara a sumar de 3 en una Liga como la Tercera.

El Céltiga, pendiente del rendimiento de sus refuerzos invernales para salir del pozo

Si el Arousa está obligado a superar con creces los 31 puntos que ha cosechado en la primera vuelta con vistas a meterse en la fase de ascenso, sus vecinos C.D. Ribadumia y Céltiga se encuentran en idéntica tesitura. Solo que en sus casos, obligados so probable descenso a Preferente Galicia. Destino que vivirían de concluir hoy la Liga.

El Céltiga es el que peor lo tiene. Con el Porriño Industrial virtualmente descendido ya con sus paupérrimos 8 puntos, el conjunto isleño se aferra a una segunda vuelta de ensueño para enjugar no ya los 4 que lo separan del Polvorín, decimosexto con los mismos 18 puntos que el C.D. Ribadumia, el mejor colocado de entre los cuatro últimos clasificados. Los de Javi Rey deben mirar al Arenteiro, con 22, como referencia, por la posibilidad, más que real, de más de un equipo gallego cayendo desde la Segunda B al término de la temporada regular.

El problema del Céltiga es lo difícil que resulta revertir una dinámica tan negativa como la suya. Con 9 derrotas consecutivas. Las cuatro últimas tras quemar el cartucho del cambio de entrenador, con Javi Rey sustituyendo al dimisionario Manolo Núñez después del 0-8 encajado en el Salvador Otero a manos del Ourense C.F. Del buen rendimiento de los recién fichados y en espera de debutar esta semana, Igor Sevivas y Edu Otero, ambos delanteros centros, más la aportación de algún refuerzo más que busca la directiva isleña, depende en buena medida el destino de un Céltiga castigado por la confección de una floja plantilla.

Pendientes de Lucas y Capi

De hecho, en el club han empezado a ampliar su búsqueda más allá del mediocentro defensivo que en principio debía completar el plantel. Y ello, en espera de conocer el alcance de las lesiones del primer refuerzo invernal, el lateral izquierdo Lucas Carminatti, el domingo, y de un Capi que ha recaído de su lesión de rodilla.

La plaga de lesiones está matando al que era un prometedor Ribadumia

El quinto puesto en la clasificación ocupaba el C.D. Ribadumia al término de la quinta jornada de Liga. El conjunto de Luis Carro arrancó la competición presentando sus credenciales a ese título honorífico que recompensa a los modestos, el de equipo revelación al término de la temporada. Con un fútbol fresco, abierto en ataque, y trabajado para cerrar los espacios al rival en defensa con una solidaria labor colectiva.

Todo avanzó felizmente durante las ocho primeras jornadas, con 14 puntos en el zurrón de los 24 en juego. Desde entonces, un triunfo y un empate en once partidos viraron el morro del avión aurinegro, que avanza en caída en barrena, antepenúltimo con solo 18 puntos.

Buena parte de la culpa de la situación es de la plaga de lesiones y demás infortunios iniciada ya en la pretemporada, pero que no ha dejado de profundizarse, hasta convertirse en una enfermedad crónica que carcome el esqueleto y debilita la musculatura de la plantilla de Luis Carro.

Porque además, no son piezas menores las aquejadas por el problema. Fran Matos, el hombre para todo del Ribadumia, dijo adiós prematuramente a la temporada. Cerqueiras y Eloy, el primero recuperándose hoy de la rotura de un peroné y el segundo pendiente de conocer si ha recaído de su lesión en un cuádriceps, apenas han podido jugar esta temporada, al igual que Teti, por un problema en un tendón rotuliano. Fandiño pasó semanas parado. Santi y Miguel juegan mermados desde casi el primer día. Y Mota podría tener que dejar el equipo por trabajo.

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