La producción de espumosos se estabiliza en los 90.000 litros al año

Catorce empresas han incluido este tipo de elaboraciones en su portafolio


cambados / la voz

Hace solo ocho años que la denominación de origen dio el visto bueno al reglamento que permitía la elaboración de vinos espumosos. En este se recoge que se podían utilizar tanto uvas de variedades blancas, como tintas y que se debía seguir el método tradicional del champanoise. La medida resultó ser un acierto y ese primer año que la nueva normativa entró en vigor, cinco bodegas incorporaban a su portafolio de productos este tipo de vinos. De aquella primera cosecha llegaron a los mercados apenas 14.577 litros de vino. Según los datos facilitados por Rías Baixas, hoy son ya catorce las empresas que comercializan espumosos y su producción se ha estabilizado en torno a los 90.000 litros anuales.

Los espumosos han permitido a las bodegas ampliar su oferta de productos, al igual que en su día lo hicieron las elaboraciones con madera, los vendimia tardía o las fermentaciones sobre lías. Los vinos con burbuja son ya parte de la denominación de origen, y una parte importante. Aunque hasta ahora su principal mercado es el nacional, varias son las bodegas que están comercializando este tipo de elaboraciones más allá de nuestras fronteras. Y varios son también los jurados que han incluido este tipo de vinos entre los mejores de los más prestigiosos certámenes internacionales. El secreto de este éxito radica en que la uva albariña se adapta perfectamente a este tipo de elaboración, pues tiene mucha acidez. Sin embargo, elaborar un espumoso no es tarea sencilla. Explican en el consello regulador que, primero, las bodegas deben presentar un vino base para que supere el proceso de cata. Si lo pasa, debe volver al consello para superar un nuevo examen en cuanto esté terminado. Pero aunque este tipo de elaboraciones están triunfando, todavía queda mucho por hacer. Explica en Mar de Frades, por ejemplo, que ellos están trabajando para estudiar cómo se puede mejorar el vino base. Esta fue una de las primeras bodegas en sacar sus espumosos al mercado y su enóloga, Paula Fandiño, se muestra muy satisfecha con el resultado.

La evolución

Otra prueba de la buena marcha de este tipo de vinos son las cifras que presenta el consello regulador. Aunque el primer año solo salieron al mercado 14.577 litros de espumoso, en 2013 la cosecha superó los 70.000 litros. Bajó hasta los 50.000 litros en el 2014, pero superó los 90.000 en el 2015. Un año después se registró un nuevo descenso, hasta los 68.020 litros, pero desde entonces la producción de espumosos se ha estabilizado en torno a los 90.000 litros o, lo que es lo mismo, 120.000 botellas. Estas fluctuaciones en las cantidades se deben a que estos no son vinos del año. Lo que se vendimia en un ejercicio no siempre llega a los mercados en el siguiente. Además, hay que tener en cuenta que Rías Baixas no vendimia siempre la misma cantidad de uva. Cuanto mayor sea la producción de un ejercicio, más cantidad se destinará a espumosos.

Mar de Frades pone en marcha un proyecto de investigación sobre la espumabilidad del albariño

Mar de Frades fue una de las primeras bodegas en elaborar un espumoso amparado por la denominación de origen Rías Baixas. Y en la bodega están muy satisfechos con los resultados, explica la enóloga Paula Fandiño. Tanto, que han decidido poner en marcha un proyecto de investigación en colaboración con la Universidad Rovira i Virgili para estudiar la espumabilidad del albariño. «Queremos conocer las características para elaborar espumosos que tiene el albariño frente a otras variedades, como el Chardonnay o las tres catalanas, Xarelo, Parellada y macabeo», asegura Fandiño.

La espumabilidad «es la capacidad que tiene la uva de generar espuma cuando se elabora siguiendo el método tradicional o champanoise», añade la enóloga. Explica que la burbuja de estos vinos se logra a través de una segunda fermentación en botella que tiene que ser de unas características determinadas. «Hay variedades que, por su contenido en proteína, es más fácil que den esa espuma», relata. Y aunque por ahora no hay resultados del estudio, está convencida de que la uva albariño cuenta con las características idóneas para adaptarse a este tipo de elaboración. De hecho, asegura que «somos la envidia de los investigadores, que ven que nuestra espumabilidad es más alta que la de sus variedades».

Características organolépticas

Fandiño insiste en la importancia del estudio para «tener unos parámetros que nos permitan medir» todas estas cuestiones. De paso, se estudiarán también las características organolépticas de la variedad albariño, frente a las de otros tipos de uva, como los que utilizan en Cataluña para elaborar sus cavas. El estudio de Mar de Frades comenzó con la cosecha del pasado año y esta previsto que en principio se alargue hasta el 2020. «Se trabajó ya con el vino base del 2017 y es un proyecto a tres años, que se puede alargar a cinco», relata Fandiño.

La enóloga de esta bodega destaca que el consumo de este tipo de vinos se está incrementando en todo el mundo, de ahí que estudios como el que ellos están realizando cobren más importancia. «Tenemos una variedad muy noble, que elabora vinos de alta calidad. Y nuestros espumosos responden al mismo perfil que nuestros vinos tranquilos», insiste. Explica, además, que en los planes de la bodega está el de incrementar la oferta de espumosos, que por ahora se limita a un albariño 100 %. «Necesitamos profesionalizarnos y tener un abanico más amplio de espumosos: rosados, vintage..», concluye la enóloga.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La producción de espumosos se estabiliza en los 90.000 litros al año