Los desahucios registraron en el 2017 su año más negro del lustro

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

M.MORALEJO

Cada día se practicaron en la provincia de Pontevedra tres lanzamientos por impagos

13 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Los brotes verdes siguen sin aparecer en la provincia de Pontevedra, donde los desahucios siguen a la orden del día. De hecho, ante una pregunta parlamentaria de los diputados socialistas María del Mar Rominguera Salazar, Juan Carlos Campo Moreno y Miguel Ángel Heredia Díaz, el Gobierno confirmó recientemente que, a lo largo del pasado año, se contabilizó una media de tres desahucios diarios en las Rías Baixas. De este modo, los 1.083 lanzamientos practicados convirtieron al 2017 en el año más negro del último lustro y, probablemente, en uno de los más problemáticos desde que comenzó la crisis económica. Así, mientras en el 2013 y 2014 se registraron 890 y 1.059 desahucios, respectivamente, en los dos años siguientes fueron 1.072 y 1.061 los contabilizados por las Administraciones.

Además, no deja de ser significativo que Pontevedra, junto con A Coruña, sean las provincias donde este tipo de actuaciones se han incrementado -en las Rías Altas los lanzamientos se incrementaron en 169 intervenciones, un 16 % más que en el 2016-. Desde la Administración, a este respecto, precisaron que se han incluido los lanzamientos que se acordaron en fase de ejecución, pero también aquellos supuestos en los que se trate de entregas de posesión o aquellas «resoluciones que supongan la entrega mediata por entrega voluntaria del bien, sea esta a la parte directamente o en el órgano judicial».

Curiosamente, y en el marco de los procedimientos judiciales abiertos en la provincia, los procedimientos tramitados en los juzgados de Primera Instancia para exigir el pago de las deudas por hipoteca se han comportado de forma totalmente opuesta a los desahucios. Esto es, han registrado la cifra más baja de los últimos años situándose en guarismos próximos a los que se contabilizaban en los primeros compases de la crisis económica.