«La sesión vermú es un gran invento para Terito y los viejos»

El músico cambadés y su banda actúan el domingo en el Encontro de Barrantes a las 13 h


Vilagarcía / La Voz

Reconforta su afán por crear. Con unas u otras expectativas. Siempre atento y vigilante al quehacer musical de su alrededor, a veces incluso más que al suyo propio, Isi Vaamonde responde al patrón de rockero de vieja escuela. Curtido en mil batallas, lo mismo ejerce doctorado entre la chavalada local que se subyuga frente a una leyenda del pop. Y lo hace con igual pasión. Con la misma que se sube a un escenario. Sobre todo ahora, sin presiones y rodeado de una banda en la que por fin ha encontrado la complicidad anhelada. Sus nuevos proyectos son en realidad los de siempre. Como lo son sus canciones, su osado ingenio y ese sentido del humor tan propio de quien ya fue y ya vino tantas veces que ha hecho del trayecto y no del destino su verdadera razón de ser. Y de crear.

-¿A qué aspira hoy, musicalmente, Isi Vaamonde?

-A seguir haciendo cosas, aunque a veces no encuentre la manera de mostrarlas. Y como no espero absolutamente nada más que mantener esta formación y poder seguir tocando con cierta tranquilidad, no las hago con criterio comercial. A diferencia de otras épocas veo todo con mucha menos ansiedad y con más perspectiva.

-¿Ha dado por finiquitado el sueño de ser una rock and roll star?

-Nunca tuve el sueño de ser una estrella ni mi afán fue comprarme un Aston Martin. Es cierto que en los años que pasé en Madrid, tocando en el circuito de las mejores salas y con una banda muy potente, sí que aspiraba a llegar un poco más arriba. Pero no ha supuesto un drama ni una decepción el no alcanzarlo. Lo que sí echo de menos son ciertas facilidades que los músicos teníamos en aquellos años dorados del rock. Pero mi ilusión sigue siendo la misma, hacer música. Las metas son distintas.

-Y su música, ¿ha cambiado?

-Mis últimas composiciones sí que son un poco diferentes. De mi relación con Kevin Weatherhill han salido algunos temas un poco distintos. He cambiado la afinación y eso me proporciona nuevas expresiones.

-¿Con el rock siempre como fundamento?

-Por supuesto, el rock sigue siendo la esencia de todo. Pero también hay algo de punki escondido, de rebeldía. Siempre hay algo oscuro en la luz o al revés. El río de lava con una flor.

-¿Qué tal le sientan las sesiones vermú?

-Son un gran invento para Terito y los viejos (se ríe). La noche ya es territorio prohibido para mucho público. De día hay más orejas atentas y mucha menos ansiedad. Me gusta tocar a esa hora.

-¿Qué repertorio harán?

-El mismo que si fuese un concierto de noche. Que nadie espere un recetario de versiones. Serán temas propios, tanto en versión eléctrica como en acústico, y algún guiño a los maestros: Lou, Van, Petty, Bowie...

-¿Es optimista de cara al futuro o ya le puede el estoicismo?

-Aun en este escenario de volatilidad soy optimista porque veo mucho chaval que está empezando en esto. Se ve caldo de cultivo, algo que no pasaba desde hacía años. A mí me gusta sentirme en el medio de ellos. Enseguida te contagias de su ilusión. De hecho en la banda tengo a Anxo Xesteira, que tiene 19 años.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«La sesión vermú es un gran invento para Terito y los viejos»