El Loko que sedujo a Messi ya canta por sí solo

Ha cambiado de nombre y de estilo. Pero su sueño sigue siendo el mismo: llegar a vivir de la música


pontevedra / la voz

Cuando cumplió los 16 años, Camilo Serodio (Pontevedra, 1980) hizo dos cosas que marcaron su existencia. Él se ríe y dice que no fue para tanto. Pero «a los hechos me repito», que decía el mítico Manquiña. Resulta que esa edad empezó a competir como nadador. Y, a la vez, se juntó con un grupo de amigos para intentar formar un grupo de música; esa maniobra que casi todos hicimos alguna vez en la vida pero que pocos la llevan a buen puerto. Hoy en día es monitor de natación y músico a partes iguales. Así que vaya si tenía las cosas claras en plena adolescencia. Camilo peina ahora 38 primaveras. Y, pese a estar en plena forma, hay que decirlo claro: es un viejo conocido de los escenarios. Resulta que él es Loko23, uno de los chavales que tras años haciendo muchas cosas bien en el mundo del hip-hop dieron el pelotazo cuando Messi puso en Facebook que una de sus canciones era el talismán de aquel Barcelona de Guardiola al que ningún título se le resistía. Delahoja se llamaba el grupo. Pues ahora no existe ni Delahoja ni tan siquiera Loko23. Camilo se ha cambiado el nombre artístico y se ha rebautizado como Soulmacklein. Y en mayo saca un nuevo disco. Vuela por sí mismo. Y de qué manera.

Volvamos a los 16 añitos. Camilo, natural de Pontevedra, llevaba ya entonces bastantes años bregándose como nadador. «Empecé de niño, pero ya te digo que no llegué a nada importante, en el ámbito nacional nada de nada, era maliño», advierte. En realidad, alguna cosa sí hizo. Por ejemplo, quedó campeón gallego de 200 metros mariposa en la categoría júnior. Lo hizo con el Galaico. Dejó de competir a los veinte años. Pero no abandonó la piscina. Lleva media vida como monitor. Desde hace más de una década es un rostro más que conocido en el complejo deportivo Rías do Sur. Paralelamente, fue desarrollando su carrera como músico. Delahoja tuvo una larga trayectoria. Y se subió a la cresta de la ola en el 2011, cuando Camilo y demás componentes actuaron en el Nou Camp ante casi 100.000 personas que celebraban el triunfo en la Champions. Luego llegó el post de Messi, los elogios de Iniesta o Puyol... todo un hito que les llevó a una gira nacional, a actuar en el Viña Rock o a plantarse en el programa de Buenafuente con su música. Camilo lo recuerda todo con precisión de cirujano, aunque vuelve a tirar de humildad: «Pero no podemos olvidarnos de que todo esto llegó porque Pinto, que era portero del Barcelona, era nuestro productor. De otra forma hubiese sido imposible. Claramente, se lo debemos a él», insiste.

Delahoja, valga la redundancia, se deshojó luego. Y cada uno tiró por su lado. Camilo dejó al Loko23 -un apodo que le viene desde la niñez- aparcado y comenzó duro con Soulmacklein -un mote inspirado en el nombre del protagonista de La jungla de cristal-. Se pasó del hip-hop al reggae, un estilo en el que se siente más que a gusto. Ya grabo su primer disco, que sale a la venta en mayo. Y ya logró cosas bien importantes: este trabajo lo financió gracias al micromecenazgo, vamos, que se sacó las castañas del fuego solo para continuar con su música. Pero incluso en ello se quita méritos: «Gracias a todas las colaboraciones pude tirar hacia adelante», dice Camilo con agradecimiento.

Un día te caes, otro eres el rey

Con su primer disco a punto de ver la luz, Camilo ya empieza a pensar en el verano, los conciertos y las presentaciones. El 16 de junio estará con su música en Pontevedra, en un lugar todavía por desvelar. El elepé se llama Welcome to la isla y en su promoción se dice que «respira buen rollo sin dejar de lado la crítica social». Al preguntarle a Camilo o Soulmacklein, que es como le gusta que le llamen, dice: «Bueno, es que el mundo no es malo de por sí, pero estamos haciendo que las cosas vayan bastante mal, así que no nos podemos callar ante eso, tenemos que hacer crítica social con las canciones».

Está él hablando del mundo y uno le pregunta por su cosmos, por cómo se ve dentro de unos cuantos años, entonces cruza los dedos y señala: «Mi ilusión es llegar a poder vivir de la música... pero las cosas no son fáciles». No hay melodía mientras habla. Pero uno siente ganas de ponerle de fondo a sus palabras música de Soulmacklein. Y es que canta Camilo que «la vida es un vaivén de experiencias, un día te caes y otro eres el rey». Así que quién sabe. El futuro no está escrito.

En el 2011, con Delahoja, actuó en el Nou Camp en

la celebración

de la Champions

En mayo sacará su primer disco como Soulmackein, que se financió con micromecenazgo

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