«El peregrino no es una cifra, es viajero de lo sagrado y transmisor de saberes»

Ignacio Carballo González
ignacio carballo SANTIAGO / LA VOZ

AROUSA

SANDRA ALONSO

Celebra los 25 años de su ordenación episcopal inmerso en la aplicación de medidas para una renovación profunda

04 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Julián Barrio Barrio (Manganeses de la Polvorosa, Zamora, 1946) cumple el próximo miércoles 25 años de compromiso episcopal. Obispo auxiliar con Rouco Varela en 1993 y, tres años más tarde, nombrado arzobispo por Juan Pablo II, su talante conciliador y su cercanía a la comunidad diocesana caracterizan su mandato, que ahora pone en marcha con firmeza importantes cambios derivados de la renovación en la Iglesia católica. «No podemos seguir haciendo lo que siempre se ha hecho, porque las circunstancias son distintas», enfatiza citando al papa Francisco.

-¿Cómo son sus sentimientos en el altar mayor de la Catedral 25 años después?

-Siempre nuevos. Nuestra vida está bordeando constantemente el misterio que siempre sugestiona y sobrecoge. Doy gracias a Dios por el inmenso regalo que son las celebraciones litúrgicas en la Catedral. Es motivo de alegría intuir la fe de tantos peregrinos que se han acercado a la casa del señor Santiago, casa de oración y de perdón. Y no menos me alegra la presencia constante de mis diocesanos.

-¿Es el año santo del 2021 una oportunidad para revitalizar la idea de Europa?

-Sí, estoy seguro de que lo va a ser. No podemos olvidar que Europa nace peregrinando en torno a la memoria del apóstol Santiago. Es mucho lo que desde aquí se puede aportar espiritualmente a la realidad europea. La llamada a volver a las raíces que hizo san Juan Pablo II en esta Catedral sigue vigente. La peregrinación es un programa de regeneración y está íntimamente vinculada a la solidaridad. La Iglesia y Europa se han enriquecido mutuamente con valores que no solo son el alma de la civilización europea sino que también forman parte del patrimonio de la humanidad.

-Usted ha vivido en Santiago cuatro años santos. ¿Ve una evolución en la dimensión espiritual?

-Percibo que hay una mayor conciencia de la dimensión espiritual de la peregrinación. Así lo notamos en la actitud de los peregrinos que participan en las celebraciones litúrgicas y sobre todo en el acercamiento al sacramento de la penitencia.

-¿Teme una banalización tras las cifras récord del Camino?

-Es una preocupación constante que yo tengo, que el Camino y la peregrinación jacobea no pierdan el sentido con el que nacieron, la dimensión espiritual como llamada a la conversión y regeneración personal. Si fuera de otra manera se convertirían en una realidad inerte. El peregrino no es una cifra, no podemos quedarnos ahí; es un viajero de lo sagrado y un transmisor de saberes.

-¿Hay que endurecer los requisitos para obtener la compostela?

-El Cabildo ha estudiado detenidamente esta cuestión, haciéndose eco de las distintas sensibilidades, y no ha visto motivos para cambiar la práctica actual.

-¿Qué le parece la nueva figura del comisario del Xacobeo?

-En lo que de nosotros dependa, estamos dispuestos a ofrecer colaboración, igual que también la pedimos. Ahora bien, como Iglesia tenemos que ser muy conscientes de lo que es la identidad y la sustancialidad del Camino y de la peregrinación jacobea. Vamos a luchar por que no se diluya esta identidad, que no se entorpezca la dinámica propia de la peregrinación y del Camino.

-¿Cara al 2021 puede reabrirse el debate del cobro de entrada para visitar la Catedral?

-Podría reabrirse, pero nuestra Catedral tiene unas características propias por ser meta de los peregrinos. Esto no quita para que pudieran dar voluntariamente una aportación económica quienes visitan el templo.