Rías Baixas presenta unas cifras de venta récord, con 24 millones de litros

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La abundante cosecha recogida el pasado año permite a las bodegas afrontar con garantías el futuro

31 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Rías Baixas recogió el pasado año una de las cosechas más abundantes de su historia, tras vendimiar 39 millones de kilos de uva. Y aunque la cifra asusta en un país en el que el consumo del vino cae, desde el consello regulador apuntan a que no hay motivo de preocupación. Así al menos lo ratifican las cifras de ventas que ayer presentaron los responsables de esta denominación de origen. Los vinos de Rías Baixas no solo se mantienen en los mercados, sino que su presencia crece en torno al 9 %. Las bodegas baten todos sus récords y consiguen comercializar, en un solo ejercicio, más de 24 millones de litros o, lo que es lo mismo, 33 millones de botellas. Estos buenos resultados no se refieren solo al mercado nacional, sino también a las exportaciones. Porque cada vez son más las empresas que se animan a vender sus albariños fuera de nuestras fronteras, se congratulan en el consello regulador.

Dos son las formas que utilizan en la denominación de origen para controlar las ventas de las bodegas. La primera se refiere a la cantidad de vino que pasa cata, un paso previo para que este producto pueda llegar al mercado. La segunda es la venta de contraetiquetas, que figuran obligatoriamente en cada una de las botellas. Ambas cifras han conseguido batir todos los récords durante el pasado año. Los técnicos calificaron 24,8 millones de litros de vino y, al mismo tiempo, se pusieron a la venta 33,1 millones de contraetiquetas. Esto supone un crecimiento del 9,3 % con respecto al ejercicio anterior.

Junto con el incremento en el volumen de vino comercializado, el presidente del consello regulador destaca la clara tendencia a la desestacionalización de las ventas a lo largo del año. «Probablemente hayan influido en este hecho las ventas en los mercados exteriores, junto con el cambio de los hábitos de consumo en el ámbito nacional», explica Juan Gil. En su opinión, las perspectivas para el sector son buenas. Las bodegas acaban de recoger una cosecha abundante y de calidad, lo que permitirá a la denominación seguir creciendo de forma racional y cumplir con la demanda del mercado.