El alma de un festival que se enriquece en cada edición

marina santaló VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Mientras una multitud disfruta de As Revenidas, la organización corre de un lado a otro para «solucionar marrón

20 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque Xoán Quintáns lleva ya quince años al frente del festival As Revenidas, no termina de disfrutar del todo de estos días: son demasiadas cosas de las que estar pendiente. Mientras que la mayor parte de la personas que están pasando este fin de semana en Vilaxoán se dejan llevar por la música de un total de 23 agrupaciones, el que es uno de los fundadores del festival no respirará tranquilo hasta mañana. «A festa a vives con satisfacción cando remata. Mentres hai un pouco de tensión, é o momento de ir coméndose os marróns que xorden polo camiño», relata. Nada fuera de lo normal. Del festival que echó a andar en el año 2003, cuando las sardinas todavía no habían cobrado protagonismo, solo queda la ilusión de que esta villa marinera con personalidad propia tenga su particular espacio cultural y la conservación de los criterios con los que comenzaron. Seguramente, solo no sea la palabra indicada, pero el crecimiento generado hace que aquella primera edición en la que un grupo de amigos se puso a trabajar quede muy lejana.

A la catorce edición del festival As Revenidas, le precede una más de las que se contabilizan. «No 2003 xa fixeramos concertos pero sen incluír a sardiñada que da nome ao festival», recuerda Quintáns. Lo hace mientras prepara la famosa receta: sardinas con sal asadas. «A clave está nos tempos e en dar a volta a cada sardiña cos dedos», explica. Las cuentas todavía no son exactas, pero lo previsto es asar cerca de mil kilogramos de este pescado. «Se recolleron dende Vigo ata Noia, pero procúrase que a maioría procedan da ría de Arousa», indica. Su degustación forma parte de una velada gastronómica que ayer incluyó un showcooking con cocineros con estrella Michelín.

Al buen comer, se le suman muchas otras actividades como la Gran Gala Circo Flores contra el olvido. «Procuramos ser un festival solidario, que poña o seu granito de arena», indica Quintáns sobre el espectáculo que realizan en colaboración con Pallasos en Rebeldía y que se llevó a cabo en campamentos de refugiados en Siria. «Pasaron a gorra para recadar fondos, calquera achega é boa», recalca el director del Revenidas. De un festival arraigado en el territorio en el que se lleva a cabo y en el que la música es parte fundamental. Primordial.