El Concello de Cambados sopesa pasar a los catavinos de plástico para combatir los cortes en los pies

Solo el sábado hubo 47 heridos por este motivo

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Cambados

El sábado del Albariño se atendieron en el Punto de Atención Continuada (PAC) de Cambados 47 cortes en pies causados por cristales, en algún caso en personas que llevaban zapatillas, y es que el cristal de los catavinos oficiales es tan fino que atraviesa las gomas y las suelas. También hubo quien sufrió cortes en la zona del cuello porque muchas personas optan por llevar la copa colgada sobre el pecho.

En el Concello de Cambados están preocupados por este tema y se plantean, para el año próximo, solicitar al Consello Regulador Rías Baixas hacerse cargo del suministro de catavinos para, por un lado, garantizar que las copas no vuelvan a agotarse, y, por otro, poder cambiar el modelo para que no resulte tan peligroso. Una de las ideas que está sobre la mesa es introducir los catavinos de plástico para días multitudinarios como el sábado.

Son solo algunas de las lecciones que dejó esta edición del 2017, como la de que habrá que ampliar el número de taxis para la madrugada del domingo. Pero, salvo estos puntos negros, el gobierno local hace un balance más que satisfactorio de la Festa do Albariño que acaba de terminar. Fátima Abal (PSOE), Víctor Caamaño (BNG), Tino Cordal (Somos) y José Ramón Abal (Pode) coincidieron esta mañana en rueda de prensa en que esta edición fue un éxito de público y de organización y que cubrió las expectativas. «Pese as adversidades, a Cidade Europea do Viño está sendo todo un éxito», abundó José Ramón Abal.

Frente a las críticas lanzadas hace dos días por el PP, aseguran que aspectos como la limpieza, la seguridad, la regulación del tráfico y los conciertos funcionaron perfectamente. «Acertamos en moitísimas cousas», señaló Caamaño. «Despois de 28 anos de monotonía, o Albariño é outro e a xente nótao», añadió el nacionalista, quien, a preguntas de la prensa, quiso zanjar la polémica abierta con el Capítulo Serenísimo de una vez por todas señalando que el gobierno local va a mantener su desvinculación con esta orden, por ser una organización afín al PP. «Para a festa non é imprescindible o Capítulo por moito que digan algúns».

En el balance ofrecido esta mañana, cada concejal se centró en los aspectos de sus delegaciones. Fátima Abal incidió en la ausencia de incidencias graves durante la fiesta, aunque no faltaron las peleas, las intoxicaciones etílicas, robos de móviles y de carteras y el extravío de menores «que se resolveron rapidamente». El sábado fue, con diferencia, el día en que se atendieron más casos en el servicio de emergencias del centro de salud (91), de los cuales la mitad fueron cortes en los pies, hubo 18 intoxicaciones etílicas y 19 contusionados. Según los cálculos del Concello, ese día pasaron por Cambados unas 70.000 personas.

Caamaño aludió a la buena acogida que tuvieron los conciertos y demás actuaciones por parte del público; Cordal se refirió al aspecto solidario de la fiesta ?cien niños pudieron disfrutar gratis de las atracciones y Galiciame recaudó fondos gracias al xantar? así como a las novedades introducidas en el sistema de recaudación de los puestos ambulantes; y José Ramón Abal habló del buen resultado de los dispositivos de tráfico, de los aseos públicos y de la limpieza, especialmente en lo que se refiere al reciclaje de vidrio, que se saldó con once toneladas recogidas de los contenedores instalados al efecto en la fiesta.

El gobierno local aprovechó esta comparecencia pública para agradecer el trabajo y colaboración recibida por parte de los trabajadores municipales y de otros concellos, que prestaron medios materiales y humanos para reforzar los servicios de la fiesta.

Discrepancias con el consello regulador

Al balance del 2017 le falta un dato importante que cada año acapara titulares: el número de botellas vendidas en el recinto de A Calzada. El consello regulador no facilita el dato, ni a la prensa ni al propio Concello. A falta de cifras, la información que maneja el gobierno local es que este año se superaron las ventas de años anteriores.

La sintonía entre el Concello y el Consello Regulador Rías Baixas no pasa por su mejor momento. El presidente de la denominación de origen, Juan Gil, pedía el domingo en el acto de investidura de los cabaleiros una mayor reciprocidad en materia de colaboración por parte del Concello de Cambados, y el gobierno local le ha devuelto hoy la pelota: «O Concello fai máis pola Denominación de Orixe Rías Baixas do que recibe. O consello deulle 12.000 euros ao Capítulo e a nós non», indicó Tino Cordal. El gobierno local considera que Cambados, y más este año que es Cidade Europea do Viño, está haciendo un gran trabajo en favor del sector vitivinícola, lo cual se está traduciendo en más ventas de rías baixas, según apuntó el concejal José Ramón Abal, y echa de menos una mayor implicación del consello regulador con la fiesta, máxime teniendo en cuenta el dinero que le reporta. Según los datos expuestos por el concejal de Economía, Xurxo Charlín, el consello regulador ingresa del Albariño 2017 114.000 euros, sin descontar gastos: 70.000 euros por la venta de catavinos, 30.000 por el alquiler de los puestos de A Calzada a las bodegas, 7.000 euros en concepto de entradas en el Túnel do Viño y otros 7.000 por las tiras de las contraetiquetas de las botellas.

El gobierno local pide algo a cambio, y ese algo bien podría ser atender su reivindicación de trasladar la sede del consello regulador de Pontevedra a Cambados «por historia e por xustiza, porque somos os que máis facemos polo albariño», incidió Cordal.

La demanda no es nueva pero el balance de la Festa do Albariño se antoja una buena ocasión para recordarlo, así como para plantear la posibilidad de introducir cambios en cuestiones que afectan al consello. El Concello está dispuesto a hacerse cargo del suministro de catavinos para evitar, el año próximo, situaciones como las vividas este agosto.

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