«Administración y sociedad deberían ser más flexibles con este patrimonio»


vigo / la voz

El presidente de la Asociación de Xenealoxía, Heráldica e Nobiliaria de Galicia, Carlos Acuña, es una voz autorizada para realizar consideraciones sobre este tipo de patrimonio histórico.

-¿Cuál es el origen de los castillos y torres gallegas?

-La mayor parte del sistema defensivo de Galicia comenzó con pequeñas torres, muchas de ellas levantadas ya en tiempos de Gelmírez para defender la costa. Las del interior fueron levantadas para evitar la razias musulmanas.

-¿Alguna singularidad respecto al resto de España?

-La principal es que la totalidad de los castillos tienen un origen cristiano, mientras que en el resto de España una buena parte de estos elementos fueron obra de los musulmanes.

-¿Es la nobleza quien los construye?

-Sí, como los condes de Traba, que estaban relacionados con la Corona. Después, sobre el siglo XIV, con la llegada de la dinastía de los Trastámara, se construyeron ya en calidad de castillos una serie de edificios, entre ellas, los principales, como Soutomaior, Sobroso, Maceda y Monterrei. La casa real también levantó castillos, como Monterreal, en Baiona. En este caso era para prevenir ataques desde el mar, tanto de piratas como de países enemigos.

-¿Hay relación entre las torres y los pazos?

-Hay una evolución. Una gran mayoría de los pazos más antiguos de Galicia tienen su origen en una torre. En estos casos, se van uniendo a la torre, a partir del siglo XVI, otras dependencias residenciales sin carácter militar. Algunos pazos de nueva construcción, del siglos XVII y XVIII, para mantener las estructuras antiguas, construían una torre como elemento noble.

-¿Se cuida este patrimonio?

-Siempre estará abandonado porque no hay recursos suficientes. Aun así, durante los últimos cuarenta años, las administraciones públicas se han volcado en su cuidado.

-¿Qué se podría hacer?

-Ser más flexibles desde la Administración y desde la opinión pública. Antes de ver cómo se destruyen, la Administración, los propietarios y la opinión pública tendrían que buscar una segunda utilidad, como la hostelería o la turística; la mano privada podría entrar más de lleno en el patrimonio permitir, con ciertas modificaciones, que se adapten a la modernidad.

-¿Hay muchas torres y castillos en Galicia?

-Hay que diferenciar entre casas solariegas o hidalgas, pazos y castillos, de las casas urbanas de la nobleza. Si nos situamos solamente en el rural, sin entrar en construcciones urbanas, hemos contabilizado quinientas residencias hidalgas aproximadamente por provincia. Estamos hablando de unas dos mil edificaciones en toda Galicia. Claro que la inmensa mayoría está en ruinas o medio desaparecida. La presencia de castillos y torres se reduce notablemente, entre otras cosas, debido a la revuelta Irmandiña del siglo XV y a la destrucción de decenas de fortalezas ordenada por los Reyes Católicos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«Administración y sociedad deberían ser más flexibles con este patrimonio»