Las guardianas de San Vicente

La comunidad de montes grovense está encantada con las vacas cachenas que cuidan sus montes. Los limpian, los vigilan y generan ingresos


O Grove / La Voz

Hace poco más de un año que las vacas cachenas llegaron al monte de San Vicente de O Grove. Lo hicieron como parte de un proyecto puesto en marcha por la comunidad para mantener el monte limpio y generar nuevos ingresos. Y los responsables de esta iniciativa no podían estar más contentos con los resultados. «Fan un traballo impresionante», explica el presidente de la entidad, Jesús Otero Pombo. Mantienen los terrenos limpios de maleza y, además, generan ingresos. Las ocho vacas que viven en San Vicente han tenido ya siete terneros, dos de los cuales han sido subastados. La comunidad ha conseguido ingresar alrededor de 750 euros por cada uno de ellos.

En San Vicente lo tienen muy claro. «A Administración tiña que fomentar proxectos coma estes e dar axudas para meter aos animais nos montes», añade Otero. Ellos adquirieron hace ahora un año ocho vacas cachenas y un toro. La principal misión de estos ejemplares era la de limpiar el monte de maleza. Una tarea que realizan a la perfección, dejando impecable la parcela en la que residen, que tiene una superficie de diez hectáreas de terreno.

Pero es que, además, estos animales están consiguiendo generar ingresos a la comunidad. Las vacas llegaron embarazadas al monte y siete de ellas han tenido ya un ternero. Como en la misma manada no puede convivir más de un macho, la comunidad ha optado por subastar a todos los nuevos inquilinos del género masculino. Dos de ellos ya tiene nuevo propietario. La entidad organizó hace unas semanas una subasta, en la que los socios de la comunidad tenían prioridad para adquirir a los animales. Aparecieron treinta interesados, aunque solo dos participaron en la puja. Se llevaron los animales a 6,2 euros el kilo. Teniendo en cuenta que cada uno de ellos pesa más de cien kilos, la comunidad ha logrado ingresar una media de 750 euros por cada uno de ellos.

En la parcela de Con da Hedra, donde vive la manada, quedan todavía otros cinco terneros. Y solo uno de ellos es chica. Ella será la única que podrá quedarse a vivir en el monte de San Vicente. El resto, serán subastados al mejor postor.

Implicaciones turísticas

Las vacas cachenas no solo se ocupan de cuidar los montes de San Vicente. Hace ya algún tiempo que se han convertido también en un atractivo turístico. Explica Otero que los autobuses que van a Siradella paran al encontrarse con estos animales de llamativos cuernos. Y raro es el turista que no se hace una foto con las nuevas guardianas de San Vicente.

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