Los integrantes de Lazareto decidieron ayer por la mañana «non facer ningún acto ante a asamblea dos mariscadores de a flote», a fin de «non interferir» en el desarrollo de la misma. El colectivo que preside Pilar Acosta celebraba a las cinco y media de la tarde una reunión de la que esperaban, decía Salvador Ribadomar, «que o colectivo teña amplitude de miras e marque o camiño do diálogo con Lazareto para iniciar o camiño da resolución do conflito». Lo que salió del encuentro lo resumía, al término del mismo la presidenta de la agrupación, que el miércoles sufrió en sus propias carnes un escrache en toda regla. «La agrupación me ha dado todo su apoyo. Yo soy presidenta de un colectivo que está trabajando legalmente y que no puede apoyar de ninguna manera a los furtivos. Podemos apoyar que la gente haga cursos para obtener los pérmex y para legalizar su situación», explicaba la presidenta de la agrupación.

No parece que ese fuese el mensaje que esperaban los furtivos de Lazareto. A través de su Facebook, informaban de que el sector de a flote «decide aceptar unha reunión na que estean presentes a conselleira e o patrón maior», al tiempo que los mariscadores consideran «innegociable o permitir traballar nas illas». Lazareto considera que se les está tratando como a bobos y augura que «esta será unha loita dura e longa». «Imos mobilizar todos os medios posibles para conseguir traballar legalmente nas illas».

El disgusto de Lazareto se hizo patente de inmediato en su muro de Facebook, desde donde se agitaban viejas notas de prensa en las que se recordaba la agresión sufrida hace años por el patrón mayor, Fernando Franco.

Así que, tras una jornada de aparente calma, la cuerda ha vuelto a tensarse. Por eso ayer, a última hora de la tarde, los integrantes de Lazareto valoraban los próximos pasos que van a dar en su guerra. Intentar de nuevo una «toma simbólica das Malveiras» era una de las posibilidades que estaban sobre la mesa, igual que la celebración de una asamblea abierta «a todo o pobo de Carril».

La consellería

Mientras los acontecimientos se suceden en este puerto vilagarciano, y la cuerda se tensa y se destensa, la Consellería do Mar guarda silencio. En sus manos obra, desde hace unos días, el plan experimental que Lazareto quiere aplicar en Malveiras y A Fangueira. Un proyecto sobre el que, eso sí, ya habló hace días la conselleira do Mar, Rosa Quintana, quien indicó que esa no es la vía para legalizar la situación de los furtivos que operan en las aguas de Carril.

«Soy presidenta de un colectivo que trabaja legalmente y que no puede apoyar a los furtivos. Podemos apoyar cursos para pérmex»

Pilar Acosta

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La agrupación de marisqueo a flote hace piña en torno a su presidenta