«Ruth» da un respiro a O Salnés

El temporal se superó con menos incidencias que las de días anteriores


vilagarcía / la voz

Ruth no fue tan temible como Petra y esperemos que Stephanie -que es el temporal que se anuncia para hoy- se porte, al menos, igual de bien. En la cadena de ciclogénesis explosivas en que está inmersa la costa gallega, ayer fue el día más benigno en Arousa. Por la noche sopló el viento con fuerza y por el día hubo chaparrones y granizadas, pero no lo suficientemente fuertes como para romper tejados como ocurrió el martes. Con todo, Ruth sí se llevó algunos árboles por delante y movió docenas de contenedores.

En O Grove, por ejemplo, los servicios de emergencias tuvieron que retirar ayer tres árboles que entorpecían el tráfico, y árboles hubo que retirar también en Vilagarcía, Vilanova y Cambados.

En este último municipio, el parte de la mañana dejaba el siguiente resultado: cinco árboles caídos, retirada de una señal viaria, un poste telefónico y dos vayas; limpieza de varias arquetas y retirada de catorce contenedores que ponían en peligro a las conductores. Esto da una idea de como fue la noche porque el día se llevó de forma más relajada.

El servicio de emergencias de Vilagarcía tuvo solo tres salidas. Una para retirar unas tejas que corrían peligro de caer en la calle Manuel Antonio y para achicar el agua de un bajo en Berdón. La tercera salida fue para abrir el almacén del campo de Berdón, pero, en esto, parece que no tuvo nada que ver el temporal. No fue la única inundación. En O Grove, Protección Civil también tuvo que encender la bomba de achique en un garaje de la calle Teniente Domínguez.

En Valga, por ejemplo, solo tuvieron que actuar por la caída de un muro, algo que en cualquiera otra época puede ser un operativo excepcional pero que estos días se ha convertido en rutinario.

El río Umia casi supera la semana en su cauce, pero ayer ya no aguantó más y desbordó a la altura de Ribadumia. A las seis de la tarde quedaba cortada la carretera PO-9510 que avanza paralela al río desde Pontearnelas hasta Cabanelas por que el agua ya llegaba a la altura de los coches. De hecho, Protección Civil tuvo que retirar dos vehículos que estaban aparcados, a los que el agua empezaba ya a cubrir las ruedas, y dio aviso al 112 para que el personal de la Diputación señalizara la vía de manera que ningún otro coche se metiera por allí.

Muy cerca, en la parroquia de Oubiña (Cambados), el agua inundaba ayer por la tarde buena parte de las fincas de la concentración parcelaria, lo que obligó a movilizarse tanto a Protección Civil como a la Policía Local. Los daños se limitan a zonas de cultivo.

Con temporales como estos, el mar se convierte en una caja de sorpresas. La fuerza con la que golpea la costa deja una huella de algas, artes de pesca, basura y a veces, también, de seres vivos. A los cetáceos que han ido apareciendo estos días en las playas arousanas se sumó ayer una tortuga que se dejó ver en la playa de A Lanzada. El aviso lo recibió Protección Civil de O Grove que puso el caso en conocimiento del Centro de Estudio dos Mamíferos Mariños (Cemma) para que pasara a recogerla, pues el animal todavía estaba con vida. No tuvo la misma suerte la foca que apareció por la mañana, que estaba ya muerta cuando acudieron a buscarla los voluntarios. A Lanzada, junto al resto de la costa grovense, es el tramo de litoral arousano en el que hay más hallazgos de este tipo por ser el más expuesto a la acción de las olas.

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