El declive industrial deja un reguero de naves abandonadas y sin futuro

Las mayoría de las empresas están en fase de liquidación y no encuentran postor


vilagarcía / la voz

Quedan como testigo de la crisis industrial de la comarca. Grandes naves que no hace tanto albergaban una frenética actividad son hoy eriales de desolación. Cedonosa, Productos Ulla, Hermanos Buján, Hierros Arosa, Gralicia, son algunas de esas víctimas que ha dejado la crisis del ladrillo. Pero no solo las hay en la construcción. Las conserveras han resultado especialmente castigadas en los últimos años. Alfageme ha cerrado sus tres plantas en Arousa, Guau dejó de producir en Cambados y Cuca echó el cierre en Vilagarcía.

Las factorías han quedado, en su mayor parte, en manos de administradores judiciales y su destino es la subasta, con el fin de hacer caja para poder hacer frente a las deudas con los acreedores. Pero estos bienes inmuebles no despiertan ningún interés. Las subastas de la antigua nave de Alimentos Arosa -ubicada en la alameda de San Tomé (Cambados)- con Cedonosa y con la nave Productos Ulla han quedado desiertas. En Alfageme fue el Igape el que asumió este patrimonio y en otros casos está todavía por ver qué pasará.

Polígonos fantasma

En los polígonos la situación no es mejor. Los que no están vacíos, caso del de Baión (Vilanova) o el de Catoira, cuelgan más carteles de «se alquila» y «se vende» de lo que sería deseable. En el polígono de O Salnés, que agrupa los de Sete Pías (Cambados)) y Cabanelas (Ribadumia), hay quince naves vacías de entre el total de 70 empresas que funcionan actualmente. El futuro para estas edificaciones es más que incierto. «Se non cambian as políticas para a creación de emprego, estas naves non se van volver a ocupar», reflexiona la sindicalista de la CIG, Rosa Abuín. Entre tanto, son pasto para acabar en la ruina.

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