El tren que Carril regaló a Vilagarcía

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

<span lang= es-es >El rey en la estación</span>. El rey Alfonso XIII, en una de sus visitas      a Vilagarcía, se dejó fotografiar en la antigua estación de Carril.
El rey en la estación. El rey Alfonso XIII, en una de sus visitas a Vilagarcía, se dejó fotografiar en la antigua estación de Carril.

La primera línea de ferrocarril gallega fue el impulso definitivo para la vieja Arealonga

20 oct 2013 . Actualizado a las 06:56 h.

La primera línea de tren en España se inauguró en el año 1848, y cubría la distancia entre Barcelona y Mataró. Diez años después, las clases influyentes gallegas se plantearon la necesidad de traer a Galicia la vía férrea, y se barajaron varias opciones. Venció la de Santiago a Carril, por varios motivos; dos muy importantes para la cuestión que nos ocupa. El primero, que entre los promotores del proyecto estaba la Sociedad de Amigos del País, presidida por Montero Ríos y formada por empresarios de Santiago que ya tenían estrechos lazos tanto comerciales como personales con Carril. El segundo, la importancia que estaba adquiriendo el puerto carrilexo, donde a mediados del siglo XIX se movían 22 vapores al mes. Carril se apuntaba así una victoria. Poco sospechaban entonces sus autoridades y habitantes que, en realidad, le estaban brindado a Vilagarcía no solo el tren, sino el impulso definitivo para convertirla en ciudad.

Fue en el año 1861 cuando empezaron las obras, que no finalizaron hasta 1873. La línea se inauguró el 15 de septiembre a bombo y platillo. Un globo se lanzó desde el cielo y los hombres poderosos de entonces tuvieron a bien repartir mil libras de pan entre los pobres. Era entonces alcalde de Carril Salvador Buhígas Prat.

The West o Debés

La gestión del primer ferrocarril gallego, que unía la localidad compostelana de Cornes, en el Concello de Conxo, con la de Carril -curiosamente hoy ni Conxo ni Carril tienen ayuntamiento propio- corrió a cargo de la pomposa compañía Ferro-Carril Compostelano de la Infanta Doña Isabel, pero por distintos problemas, mayoritariamente de índole económica, posteriormente quedó en manos de la compañía inglesa The West Galicia Railway Company, regentada por John Trulock, abuelo de Camilo José Cela. Demasiado complicado el nombre incluso para un pueblo acostumbrado a codearse con los ingleses, de ahí que acabara triunfando el apodo de la Debés.