Si nieva en Barbanza, en A Illa se echan a temblar

Cuando A Curota está blanca, los marineros se preparan para el temporal


vilagarcía / la voz

Nadie les ha enseñado, solo la experiencia, pero esta no debe ser mala maestra, porque cuando un marinero veterano predice mal tiempo, pocas veces se equivoca. Por eso hay que creer a Manuel Rial cuando, pisando el espigón de O Xufre, señala a la sierra de Barbanza y sentencia: «Cando hai neve neses montes é o maior perigo neste muelle». Los marineros de A Illa están acostumbrados a enfrentarse a los temporales y al viento, pero ninguno hay que les sobrecoja más que el que llega desde el noroeste, sorteando precisamente los montes de la península barbanzana y encarando directamente la zona portuaria isleña. Tanto es así que incluso lo han bautizado: para ellos es el «vento do alto».

Cuando este sopla, el mar de A Illa vive en estado de alerta, con la vista puesta en los barcos para evitar que una ráfaga desafortunada se lleve su modo de vida. El último episodio grave ocurrió hace dos años, cuando un temporal con nombre de mujer, el Flora, levantó de su sueño a cientos de isleños y causó destrozos que los marineros y bateeiros isleños calcularon en 320.000 euros.

Ese fue el último. Del primero nadie se acuerda. Los más veteranos hombres de mar recuerdan toda la vida episodios como ese. Entonces esos vientos que se colaban en la ensenada de O Xufre no tenían nombre, pero eso no impedía que se llevaran por delante el sustento de muchos marineros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
22 votos

Si nieva en Barbanza, en A Illa se echan a temblar