Las asociaciones temen que los recortes comprometan su labor

El mantenimiento de los centros sociales de Vilagarcía depende de las ayudas


vilagarcía / la voz

La decisión del gobierno local de Vilagarcía de atajar la crítica situación económica de las arcas municipales podría tener consecuencias en el tejido social de la capital arousana. Esta misma semana, el alcalde Tomás Fole iniciaba una ronda de contactos con las asociaciones para explicarles la situación económica y para comenzar a elaborar un nuevo reglamento para el mantenimiento de los centros sociales de las parroquias.

Por el momento, los colectivos desconocen el alcance de los recortes, pero temen que estos puedan comprometer su actividad y el funcionamiento de la red de centros de Vilagarcía. Aunque no es así en todos los casos, la mayoría de las entidades vecinales tienen suscrito un convenio con el Concello para el mantenimiento del centro social en el que cada una desarrolla su actividad. Con ese dinero que reciben cada año abonan las tareas de limpieza y otras labores que permiten mantener operativas las instalaciones. Si ese dinero desaparece o disminuye, el futuro de las casas de cultura es incierto.

«Temos contratada unha señora para limpar a asociación. Cunha pequena axuda pagabamos. Se non hai esa axuda, quedará a casa de cultura sen limpar, porque nós non temos cartos», explicaba ayer el presidente de la asociación de vecinos de Sobradelo, Manuel Vázquez. No es una cuestión menor, porque en ese edificio desarrollan su actividad varios colectivos, entre ellos la asociación Nós, en cuyas actividades participan muchos jóvenes. Los vecinos de Sobradelo están pendientes de una reunión con la concejala de Cultura, Ángeles Rodríguez, para concretar este tema.

Más dudas

Tampoco en Fontecarmoa saben si tendrán o no esa ayuda este año. Igual que en el caso anterior, aquí pagaban la limpieza del centro con la subvención municipal, de la que no saben si podrán disfrutar en el futuro.

En Bamio no tienen convenio con el Concello. Según explicaba ayer el presidente de la asociación de vecinos, Antonio Conde, en este momento es una de las entidades, Mar de Arousa, la que se está haciendo cargo de la limpieza del edificio. «Os produtos poñémolos nós», dice. Ahora, una vez que se ha inaugurado el nuevo centro social, la intención de la directiva de la asociación era firmar ese convenio, pero todavía están pendientes de una reunión con los responsables locales para saber si es posible.

La asociación O Souto de Rubiáns tiene firmado ese acuerdo con el Concello. Según explicaba ayer su presidente, Xurxo Abuín, el año pasado recibieron 2.400 euros con los que pagaron la limpieza, la desratización y el seguro de responsabilidad civil. Por el momento, no tienen constancia de que los recortes vayan a afectar a esa partida, pero, si es así, «sería moi difícil». Abuín explica que ese dinero apenas da para mantener abierto un centro como el de Rubiáns, en el que hay actividad de forma permanente. Entiende que los tiempos son malos y que todos tienen que apretarse el cinturón, pero «o que non se pode pensar é que eses cartos dan para moito», razona Abuín.

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