El proyecto de la Pousada Xardín de A Lanzada ha sido un motivo de enfrentamiento permanente entre el gobierno local de O Grove y la Diputación. Rafael Louzán no se resistió ayer a hacer una mención al respecto de ese tema, y recalcó en rueda de prensa que «o alcalde entrou en razón, e veunos dar a razón a nós, non tendo máis remedio que conceder unha licencia cuio retraso puxo en perigo a inversión multimillonaria de fondos que conseguimos na UE».
Desde el gobierno local de O Grove, tanto el alcalde socialista José Antonio Cacabelos como sus socios del BNG, han recordado esta misma semana que si se ha concedido la licencia de obra para el Sanatorio es por que no quedaba otra opción, pero que el proyecto de la Diputación sigue sin gustarles ni un poco. Supondrá, afirman, la usurpación de un espacio público que acabará en manos privadas.
Los vecinos
También mostró su rechazo a esa «privatización» un colectivo vecinal que llegó a promover una manifestación. La presión de aquella plataforma llevó a Louzán a adquirir un compromiso con ellos: el de reformular el proyecto de la pousada para dar cabida en el mismo a un centro de formación en Hostelería reglado. Una de las portavoces vecinales, Carmen Cacabelos, se pronunciaba ayer al respecto de los últimos acontecimientos: «Seguimos tendo confianza en que o presidente da Deputación cumpra a súa palabra. Estámoslle a dar o tempo que este tipo de accións precisan».