La alcaldesa reconoció ayer que las cuentas generales de los ejercicios 2007 y 2008 se presentaban tarde. A juicio de los restantes grupos, también se presentaban mal y, seguramente, a rastro. El bipartito que forman PSOE y BNG se quedó solo a la hora de aprobar los balances económicos de esos dos ejercicios. Ambos documentos, por tanto, tomarán rumbo al Consello de Contas y al Tribunal de Cuentas con el «no» del pleno por delante.
Eso pese a la contundente defensa que ayer hizo la alcaldesa de las cuentas, negando tajantemente la supuesta mala situación económica del Concello. «O Concello de Vilagarcía non está en quiebra técnica», aseguró, añadiendo que se la puede «acusar de calquera cousa menos de irresponsable e de ignorante». Defendió su política de austeridad y concluyó asegurando que «este concello non se caracteriza polos gastos suntuarios coma outras Administracións que non quero mentar».
Lejos de compartir esos argumentos, para el portavoz popular, Tomás Fole, el Concello de Vilagarcía se encuentra cerca de la quiebra técnica, con un elevado endeudamiento, que ha alcanzado el 87% subiendo 13 puntos en un año. Además, «el gobierno ha ejecutado solo el 60% de los gastos».
Por motivos diferentes, tampoco EU aprueba la gestión económica municipal, y propone una reforma fiscal y de tasas que grave a los más poderosos. Un requisito que, avanzó, tendrá que aplicarse si se quiere contar con su apoyo para aprobar los presupuestos.
Mientras, Rivera Mallo reclamó un plan económico de reequilibrio financiero.