El camino de contactos internacionales que la capital arousana inauguró hace dos años con Granville se interrumpió a la espera de que lleguen mejores tiempos
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hace dos años, Vilagarcía decidía crear un comité de hermanamientos con el objetivo de impulsar las relaciones con Granville (Francia), Matosinhos (Portugal), Falmouth (Gran Bretaña) y Stade (Alemania). La idea había germinado durante las celebraciones del bicentenario de la Guerra de Independencia, que trajeron a la capital arousana a los cónsules de Francia, Gran Bretaña y Portugal.
Después de esos actos, celebrados en el mes de mayo del 2008, una delegación de la ciudad francesa de Granville visitó Vilagarcía y de ese viaje surgía una invitación formal para que una delegación vilagarciana acudiese a Francia. Así que a principios de octubre de ese mismo año, una comitiva integrada por políticos, empresarios y entidades sociales partió hacia la Baja Normandía encabezada por la propia alcaldesa, Dolores García. Durante cuatro días, la embajada arousana desplegó un intenso calendario de reuniones y contactos tanto en el ámbito institucional como en el comercial. Como resultado, al término de la visita Granville confirmaba a Vilagarcía su voluntad de cerrar el hermanamiento.
Sin embargo, este viaje al país vecino no estuvo exento de polémica. El principal partido de la oposición, el PP, criticó una iniciativa que calificó como «excursión» y que, a su juicio, no respondía a criterios de promoción económica. No solo la idea en sí misma disgustaba a los populares, sino también su desarrollo, y así cuestionaron los criterios seguidos para las invitaciones y preguntaron por qué se había convidado a participar en esta delegación a determinados empresarios y a determinados grupos de baile. Las críticas de la formación conservadora fueron las más ácidas, aunque no las únicas. Desde otros ámbitos se criticaba también lo que se entendía como un despilfarro.
Satisfacción
Frente a estos reproches, quienes viajaron a Granville regresaron muy satisfechos del resultado de las gestiones realizadas en tierras francesas. Durante esos pocos días de octubre, Vilagarcía participó en el Festival de Moluscos del primer puerto marisquero de Francia, un foro en el que la cofradía de Carril y las empresas relacionadas con el sector del mar pudieron establecer contactos comerciales. Además, el viaje sirvió para planificar un intercambio permanente entre estudiantes de las dos localidades.
Tanto es así que, a su regreso de Francia, políticos y empresarios comparecían para dejar claro que, lejos de haber ido de vacaciones, habían trabajado intensamente durante esos cuatro días. Y no solo eso, sino que los empresarios destacaban las buenas expectativas de futuro que estos contactos les habían abierto.
La intención en aquel momento era que esos contactos internacionales continuasen y sirviesen para estrechar los lazos que habían comenzado a tejerse en el año 2006 con la ciudad británica de Falmouth, intensificando las relaciones iniciadas desde los años 90 con la «ciudad amiga» de Stade, en Alemania, y estableciendo nuevos vínculos con Matosinhos, ciudad con la que Vilagarcía está hermanada desde los años 50 del siglo pasado y con la que las relaciones son más intensas, hasta el punto de que se ha dado su nombre a una calle de la ciudad arousana.
Sin embargo, la crisis económica, que vino a frenar tantas cosas, paralizó también todos esos proyectos. Desde el Concello de Vilagarcía reconocían esta semana que se mantienen contactos con todas esas ciudades, pero que la situación económica no es ahora mismo propicia para estos dispendios que, si bien son importantes, no resultan imprescindibles. Así que, por el momento, no están previstos más intercambios institucionales, aunque sí existe interés por profundizar esas relaciones y no se descarta que en un futuro se puedan retomar los hermanamientos. Eso sí, para que eso sea posible tendrán que cambiar mucho los vientos que soplan en el ámbito económico.
El gobierno local vilagarciano espera que la llegada de tiempos mejores permita rematar la senda iniciada en Granville, pues entiende que los resultados han sido positivos. Desde Ravella destacan que existen contactos entre los institutos de Vilagarcía y Granville y también que han fructificado algunas relaciones comerciales.