La Xunta calma al sector mejillonero y advierte que «non parece conveniente» reordenar la ría de Arousa

R.P.

AROUSA

03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Xunta se encuentra actualmente en la primera fase de redacción del futuro Plan de Ordenación dos Cultivos Mariños, que influirá de forma decisiva en el futuro de las rías gallegas. Juan Maneiro, el director xeral de Competitividade e Innovación, es la voz que ha intentado calmar los ánimos del sector ante el miedo de que esta nueva normativa cambie sustancialmente el dibujo de la producción acuícola.

El pasado 4 de febrero el ente regional iniciaba los trámites para la nueva legislación, que más que ordenar, pretende «reaxustar» los cultivos marinos. Actualmente sigue en vigor el plan de ordenación de las bateas de la década de los ochenta, aunque la realidad haya cambiado considerablemente desde entonces.

Maneiro insiste en que «nós o que queremos é definir, co consenso do sector, un mapa claro de actuación, de forma que sepamos que zonas son aptas para os cultivos e que cultivos se poden ter en cada zona». La premisa fundamental que promueve la dirección xeral es la de «buscar o consenso co sector» y a partir de ahí, aunar criterios con los técnicos.

En cuanto a las particularidades de la ría arousana, donde se concentran más de la mitad de las bateas de toda Galicia, el propio director xeral asegura que «pode haber algún movemento do que existe actualmente, pero non parece conveniente incrementar esas competencias nin modificalas en exceso».

Ahora mismo, el próximo plan de reordenación tiene un año de plazo para su aprobación previa. Hasta entonces se sucederán las interlocuciones con los representantes del sector para barajar opciones. En este proceso se escucharán las voces de los productores, pero también tendrán protagonismo otros factores como «aspectos biolóxicos e socioeconómicos», según explicó el propio Juan Maneiro.

Uno de los grandes caballos de batalla será el de la utilización de las zonas marítimas y los límites aconsejados para ella, ya que el espacio está claramente delimitado aunque la explotación pueda ir cambiando a lo largo de los años.

Aunque el sector está preocupado, la intención es seguir trabajando para resolver dudas.