El Hospital do Salnés nació pequeño, pero la falta de espacio, personal y servicios no es el único motivo de la saturación que sufre en los últimos años. Hay muchos más
30 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Superar las 150 atenciones diarias en un servicio de urgencias hospitalarias es una situación que pone a prueba los nervios más templados de cualquier buen profesional, y los del Hospital do Salnés se enfrentan, cada vez con mayor frecuencia, a esas cifras. Son médicos jóvenes y con ganas de trabajar, pero que ya empiezan a sufrir las secuelas de semejante carga de trabajo. El centro se inauguró en precario en el año 2000, pero la escasez de espacio y personal no son el único motivo de la saturación que padece en los últimos años. Las razones son varias.
Comparaciones con otros centros que a veces pueden ser odiosas
El personal del hospital lo viene denunciando desde hace años, y a veces un simple dato puede resultar muy significativo. Basta con comparar los servicios que tiene el Hospital da Costa, en Burela, con los que ofrece el Hospital do Salnés. El primero atiende a una población de 75.236 personas, con 71.963 tarjetas sanitarias en vigor; el centro de Vilagarcía da servicio a unas cien mil personas con 74.817 tarjetas. Sin embargo, el de Burela tiene 139 camas, y el de O Salnés, a la espera de su ampliación, dispone solo de 81 que están siempre ocupadas, lo que obliga muchas veces a mantener a los enfermos en urgencias a la espera de una plaza en el área de hospitalización. La comparación en número de trabajadores también arroja datos interesantes; en Burela trabajan 545 personas, y en O Salnés, solo 283.
La cada vez más apremiante falta de especialistas
No es, por supuesto, un problema exclusivo del hospital comarcal, sino de toda la sanidad gallega. Pero las dificultades para encontrar sustitutos en las vacaciones o especialistas en algunas áreas obliga al personal del centro, sobre todo al de urgencias, a abusar de las horas extras y limitar sus vacaciones. Es otro problema que tampoco podrá ser solucionado hasta que se amplíe el centro, ya que la contratación de más personal va unida a los nuevos servicios. Ahora, ni el espacio disponible ni los trabajadores en activo son suficientes para la elevada demanda de una zona en la que la población no para de aumentar.
Una comarca en crecimiento
El Hospital do Salnés está situado en una de las comarcas más activas de Galicia y donde más crece la población. Si en el año 2000 ya se quedaba pequeño para los 104.139 habitantes registrados entonces en O Salnés, con más motivo sus servicios están saturados en la actualidad, cuando hay casi cinco mil personas más registradas en su área de influencia. Por una parte, en la comarca se instalan familias jóvenes con hijos pequeños, por eso no es de extrañar que sea uno de los centros gallegos en los que se registran más partos. Pero además, y como ocurre en casi todas las zonas costeras gallegas, cada vez son más las corrientes migratorias internas de las que se favorece O Salnés. Y como ocurre en toda la comunidad, la esperanza de vida es cada vez mayor y aumenta el número de ancianos que requieren una atención sanitaria específica.
Las deficiencias en los centros de salud
Cuando esta semana se hacían públicos los datos de saturación del servicio de urgencias, con más de 150 atenciones diarias, desde la gerencia del centro se hizo un llamamiento a la población para que acudieran, siempre que fuera posible, a los servicios de urgencias de los centros de salud. Pero los propios especialistas del servicio son conscientes de que a veces la culpa no es de los pacientes, y que son los propios médicos que están de guardia en los ambulatorios los que envían a los enfermos al hospital. Es bastante habitual que se hagan cargo de esas guardias médicos que no están especializados en urgencias, o facultativos de medicina general sin formación en la dolencia que tienen que atender, así como especialistas que nunca trataron con niños y que prefieren enviar a los menores de edad al pediatra. Y muchas veces son, simplemente, novatos con escasa experiencia que no se atreven a enfrentarse a un caso urgente. Las primeras veces son los propios médicos de los centros de salud los que envían a los pacientes al hospital; luego, por inercia, ya son los enfermos los que prefieren ir directamente al servicio de urgencias hospitalario.
Urgencias que no lo son
La población requiere cada vez una mayor atención sanitaria, y además exige que sea inmediata. Por eso muchas veces se acude a los servicios de urgencias aún sabiendo que la dolencia en cuestión no lo requiere. Se sabe que más de la mitad de las urgencias que llegan al hospital no lo son en realidad. Podrían tratarse en el centro de salud, bien en el punto de atención continuada o solicitando vez para el médico de cabecera, pero eso obligaría a esperar, muchas veces, al día siguiente, mientras que en urgencias la atención es inmediata. En otras ocasiones bastaría con acercarse a la farmacia y solocitar un medicamento para esa dolencia específica; por supuesto, en caso de no necesitar receta médica, como ocurre con las quemaduras solares, tan frecuentes en verano y que suelen acabar con el paciente en el hospital. Los médicos recuerdan que el mal uso de este servicio acaba perjudicando a los pacientes que sí necesitan atención urgente.