Días santos para todos los gustos

La Voz

AROUSA

M. M.

El palomar En las procesiones, en la playa, en el restaurante, en el baloncesto, de copas, colgado de internet..., en O Salnés cada cual disfrutó de la Semana Santa a su manera

15 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El medallón de mejillón con foie gras al vino dulce de Jerez con su propia reducción, yogur y crujiente de pistacho fue el mejor de los quince platos que concurrieron al concurso gastronómico organizado por los empresarios de Vilagarcía. Lo elaboró el restaurante Galloufa de Carril que tuvo como directo competidor a la ensalada de cogollos con mejillón escabechado, autoría del restaurante Ciprés. El concurso iba de mejillones y se hizo dentro de la «Semana de Pecado» que organiza La Upta de Eduardo Aba Sabarís y la AIT de José Luis Bóveda . Pero además de estas florituras culinarias, el viernes también hubo oportunidad de comer el mejillón como toda la vida, con pan y una copa de vino. Quinientos kilos repartió el Consello Regulador para la ocasión. Eso sí, a las mesas de la A Baldosa llegaron casi a la hora del postre. Para que luego digan que en Galicia llueve. Sí llueve, pero no siempre. Miren por donde que en Sevilla no pudieron salir las procesiones por culpa de la lluvia y aquí, en la húmeda Arousa, salieron todas. El tiempo se aguantó y las comitivas religiosas pudieron salir por la tarde. Las procesiones del Santo Entierro fueron, como siempre, las de mayor solemnidad y recogimiento y con mayor presencia institucional. Los alcaldes no faltaron a la cita. En Vilagarcía estuvo Javier Gago y en Cambados, Cores Tourís , y Rafael Louzán, entre otras autoridades. En Paradela la solemnidad no está reñida con la espectacularidad y fue el viernes cuando se vivió el momento cumbre de la Pasión. Enrique Barros volvió a ser crucificado en el monte de la Croa aunque, afortunadamente, aquí no hubo clavos de por medio. Para sangre y sufrimiento ya llega la de los filipinos. La programación religiosa sigue hoy, pero con fiesta. En Meis hasta habrá verbena. Como si estuviéramos en agosto, igualito. El viernes el tiempo se chafó pero el jueves disfrutamos de una jornada veraniega que, ver para creer, llenó las playas de gente. En O Carreirón no había ni donde aparcar. Había gente en la playa, algunos incluso bañándose, y muchos más paseando y disfrutando en mangas de camisa de este hermoso paraje. Llevábamos muchos días de lluvia y no era cosa de dejar pasar la ocasión. Con todo, algunos prefirieron pasar estos días a cubierto y delante de un monitor. En Fexdega hay ordenadores para dar y tomar, incluso sobraron. La Arousa Party llega hoy a su fin después de tres días de maratón.