Liortas

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

19 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SOMOS de lo que no hay. Tenemos la suerte de que el Príncipe y Letizia Ortiz escojan un albariño entre los vinos que se servirán en la boda real y lo que debería ser una fiesta termina en polémica y escándalo. Mil millones de personas verán el acontecimiento en directo y se enterarán de que en este confín del mundo cosechamos un vino blanco tan caralludo que puede pasar por los paladares de gente fina y distinguida -y pijos, por qué no decirlo- sin desentonar en absoluto. Este hecho vale más que cualquier campaña de márketing que se lleve a cabo sin importar los cuartos que en ella se gasten. Pues ya ven, en lugar de aprovecharnos de la circunstancia, preferimos montar un escándalo morrocotudo y que unos y otros se atribuyan ser los autores del albariño del enlace. La culpa es del consello regulador, por querer guardar un secreto imposible.