Crónica | Domingo con dilema en el PP
16 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Si el Barça es más que un club, el cocido de Lalín no son sólo garbanzos. Así lo atestigua, año tras año, la procesión de alcaldes que acuden a la capital de O Deza. El cocido se convierte así en una especie de capítulo no oficial de ese sindicato de regidores que, como todo el mundo sabe, nunca existió, pero haberlo hailo, sobre todo si del poder se trata. El pasado domingo, el cocido tenía además algo de test para los dirigentes del PP en la provincia. Algunos debían elegir entre el cocido y la convención del PP en Madrid, donde se aprobó el programa del partido, con intervenciones de Aznar y Rajoy. Rafael Louzán Uno de ellos era Rafael Louzán, quien prefirió enfilar la senda de O Candán antes que la del Guadarrama. En las orillas del Manzanares estuvieron Pilar Rojo y Ana Pastor escuchando lo de los dos millones de puestos de trabajo en cuatro años. Ayer, Louzán justificó su presencia en Lalín «porque non teño o don da ubicuidade» y dijo, no obstante, que la convención de Madrid había salido «fenomenal». Pero estas ausencias y presencias, parecen estar reviviendo dos sensibilidades en el Partido Popular. De un lado, el tradicional ruralismo, que prefiere el cocido de Lalín al madrileño. De otra, la sensibilidad más urbanita, feliz si puede pasar del cocido y ponerse a régimen. ¿Son sólo sensibilidades gastronómicas? ¿Son algo más que un club? Tiempo al tiempo y, mientras tanto, buen apetito.