Un hombre y su música

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

Obituario | Benito Silva Losada El propietario del que durante años fue el bar más popular de Cambados, el Silva, falleció el pasado fin de semana, dos días después de que lo hiciera su mujer

23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?enito Silva era sin duda uno de los personajes más queridos y entrañables de Cambados. A punto de cumplir los 92 años, este cambadés falleció el pasado fin de semana sólo dos días después de que lo hiciera su mujer y compañera de toda la vida. Ambos regentaron durante años el bar más popular del municipio, el Silva, un lugar en el que los vecinos pudieron disfrutar durante años de su música y de los mejores albariños. Su interés por la música le llegó con siete años y fue entonces cuando comenzó a recibir clases de violín del maestro Ulloa. Con 18 años creó un grupo que actuaba por los pequeños locales del municipio y en las fiestas del extrarradio. Su formación musical continuó en el ejército, donde formó parte de la banda y creó la Krazzy Kray, orquesta que se deshizo una vez que sus integrantes terminaron el servicio militar. A su regreso a Cambados se dedicó a componer canciones y realizar arreglos musicales al tiempo que preparaba la refundación de los Krazzy Kray. Todos sus proyectos se vieron truncados por la Guerra Civil pero, a su regreso, fundó el Bar Silva, un lugar que se convirtió en punto de encuentro para los mejores músicos de la zona. Hasta que el local cerró sus puertas, en los años ochenta, era frecuente verle tocar la guitarra o el violín mientras se servían los mejores albariños de la zona, y también las mejores empanadas que elaboraba su mujer, Julia. La tradición de este bar la ha recogido hoy uno de sus hijos, Juan Silva, que continúa amenizando las veladas con un entrañable sonido de guitarra. Benito Silva también participó activamente en la fundación de la Festa do Albariño y durante años su música fue la encargada de animar las primeras veladas. En el año 57 consiguió ganar el concurso de vinos. Y desde entonces, dedicó cuarenta años de su vida a escoger los mejores albariños de la comarca para servirlos a sus clientes.