Los residentes en Campos sorprenden a unos jóvenes robando las señales y el asunto acaba en el juzgado Lo que está ocurriendo con el Camiño Vello de Campos bien podría convertirse en guión de serie televisiva. Todo empezó con una demanda vecinal para que se pavimentase la vía y esto ha derivado en enfrentamientos entre vecinos, robos, denuncias ante el Concello, persecuciones por carretera y, por último, la intervención de la Policía Local. El último capítulo del «culebrón» tuvo lugar el sábado por la noche, cuando los vecinos de lugar -que habían organizado un sistema de guardias- sorprendieron a dos jóvenes sustrayendo una de las señales de tráfico. Les siguieron en coche y pudieron coger la matrícula, lo cual facilitó su identificación por parte de los agentes. Desde entonces ya no hay tanto tráfico por el camino.
11 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.B. COSTA O GROVE La polémica por la situación del Camiño Vello de Campos comenzó hace un par de meses, cuando el Concello de O Grove lo pavimentó. Se trataba de una obra largamente reclamada por los vecinos de la zona, pero poco podían pensar ellos que esta mejora iba a traerles tantos problemas. El Camiño Vello es un atajo que parte y confluye en la carretera de San Vicente. Desde hace años es utilizado por peatones y ciclistas como alternativa para esquivar un tramo muy peligroso: la llamada «curva de la muerte». El caso es que, desde que se asfaltó ha quedado en buenas condiciones para la circulación rodada y algunos conductores aprovechan esta circunstancia para pasar, a pesar de que está prohibido. Esta situación enseguida generó las protestas de los vecinos que denuncian el riesgo de accidente que ello comporta. Dicen que los coches y las motos pasan a gran velocidad por un camino estrecho frecuentado por peatones, entre ellos niños que se dirigen al colegio, y que es factible que se produzca una desgracia. A la vista de esta situación, el Concello colocó una vallas a la entrada y salida del camino con el fin de evitar el paso de los vehículos, pero las vallas desaparecieron a los pocos días. Después colocó unas señales de prohibido el paso, con la única excepción de los residentes, pero estos indicadores también han sido objeto de varios sabotajes a lo largo de la última semana.