La comisión de Urbanismo celebrada el lunes se aprovechó para tratar sobre la situación de la rua O Marino y la calle de nueva apertura, entre As Bouzas y la casa de cultura, asuntos ambos que sacó a relucir el BNG en el último pleno. En O Marino se ejecutó sólo la primera fase de las obras y quedó un tramo de la calle sin concluir porque resulta muy complejo unificar las alineaciones, según explicó ayer el alcalde. En todo caso, el grupo de gobierno tratará de negociar con los propietarios afectados con el fin de consensuar una línea homogénea. Una situación similar se da en As Bouzas. En el planeamiento urbanístico figura una calle que todavía no ha sido abierta en su totalidad. El alcalde indicó ayer que el trazado es «inviable» debido a los desniveles que se observan en este lugar y se hace necesario actuar sobre terrenos particulares. El Concello, también en este caso, iniciará los contactos con los propietarios.