«Tenemos la independencia de una gran ciudad sin dejar de ser un barrio»

El crecimiento urbano del nuevo Vigo cumplió las expectativas de los vecinos

La promotora Raminosa entregó en el año 2005 las primeras llaves de pisos del polígono residencial de Navia. El mayor espacio de viviendas protegidas de Galicia fue poco a poco llenándose de vida hasta convertirse en una microciudad dentro de Vigo con un gran dinamismo comercial y muchos servicios públicos. Graciano Gabián y Mari Carmen Cal fueron los primeros vecinos del barrio. Así lo recogía La Voz en un reportaje publicado en julio de ese año coincidiendo con la entrega de las primeras 624 viviendas a sus respectivos propietarios.

Este matrimonio de Vigo no ocultaba entonces su ilusión por empezar una nueva vida alejados del agobio de la ciudad en un lugar con amplios espacios abiertos, muy cerca de las playas y con grandes perspectivas de crecimiento. Pasado este tiempo, no se sienten defraudados. Reconocen que el entorno urbano que ellos mismos estrenaron ha colmado sus expectativas de una forma muy satisfactoria, aunque siempre hay aspectos del entramado urbano que se pueden mejorar.

La imagen que ilustraba aquel texto mostraba a esta familia viguesa llegando en un coche hasta su domicilio en el número 12 de la calle Teixugueiras. Mientras Graciano sacaba del maletero un cochecito de bebé, Mari Carmen sostenía a su hija Raquel en brazos. Aquella niña ya ha cumplido 13 años y ahora tiene un hermano de once, Martín.

Precisamente el haber podido criar a sus hijos en este entorno es una de los aspectos que más valoran de vivir en el barrio. «Para los niños es el sitio ideal», afirma Mari Carmen. Cree que no hay dinero que pague la tranquilidad de salir al parque con los chavales y que se diviertan con sus amigos de toda la vida mientras ella se puede tomar un café con otros vecinos. Se fomenta mucho el compañerismo en esas tardes de juego en el área infantil y, si hubiera algún imprevisto, siempre habría alguien para vigilarlos.

«Navia te da la independencia de una gran ciudad, pero, al mismo tiempo, sin perder ese carácter de barrio», reconoce. «Casi todos los vecinos estamos dentro del mismo grupo de edad y yo creo que el estatus económico es el mismo. Aquí vuelves a la relación de patio, que en una ciudad grande se pierde un poco», añade.

Con el paso de los años, han visto cómo Navia ha ido creciendo, hasta el punto de que hoy en día cuenta con un buen número de servicios que hace que los ciudadanos accedan sin salir del barrio a todo lo que necesitan. «Al principio aquí no había nada, ahora tenemos supermercados, farmacias, centro de salud, iglesia, un centro de arte dramático, un centro de educación especial... estamos muy contentos», asegura Graciano.

«Tenemos la independencia de una gran ciudad sin dejar de ser un barrio» El crecimiento urbano del nuevo Vigo cumplió las expectativas de los vecinos. Los primeros inquilinos de Navia fueron los Gabián-Cal

La próxima apertura del centro de salud en horario de tarde colmará una aspiración que había sido demandada por los usuarios. También destacan la buena comunicación que existe entre Navia y el resto de la ciudad.

Mari Carmen es funcionaria de la Xunta y hace uso del transporte público a diario para poder acceder a su puesto de trabajo.

Un instituto

Pero también hay cosas que se echan en falta en Navia. Por ejemplo, Mari Carmen señala la necesidad de contar con un centro de enseñanza secundaria que evite que los estudiantes tengan que acudir a otras zonas. Además considera importante la creación de unos adecuados accesos peatonales. «Teniendo coche no hay problema, pero caminando sales por la gran rotonda que está cerca del Froiz, que es una zona muy abierta, pero tendría que haber otra donde se encuentra el cementerio», afirma.

Las calidades constructivas dejaron mucho que desear en algunos casos. Hubo comunidades que tuvieron que denunciar a las promotores por defectos constructivos que se plasmaron en la existencia de grietas y humedades. Ellos, en cambio, no tuvieron esos problemas y están satisfechos con cómo quedó el piso que les entregaron, que cuenta con tres dormitorios, dos baños, garaje y trastero. Les costó 106.800 euros , más el IVA del 7 %, que pagaron en una época en la que todavía no se había pinchado la burbuja inmobiliaria. La cercanía con las playas también es un valor a tener en cuenta. Mari Carmen es muy playera y estando tan cerca evita las caravanas que tenía que soportar antiguamente cuando vivía de alquiler en un piso del centro de Vigo.

El tiempo les ha dado la razón, puesto que Navia se ha convertido en un lugar de referencia para toda la ciudad. Con más de 8.000 habitantes censados, constituye el núcleo de población que más crece de Galicia. Ha sido un gran proyecto cumplido desde que el 30 de enero de 1992 el entonces alcalde de Vigo, Carlos Príncipe, y el conselleiro de Obras Públicas, Xosé Cuíña, firmaron el primer convenio de colaboración para hacerlo posible.

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