Barcello y Alonso Faure tienen el cartel de duda de cara al domingo
02 oct 2026 . Actualizado a las 13:56 h.El Monbus Obradoiro vela armas antes de recibir este domingo a las 12.30 en Sar al Real Madrid, y el entrenador, Diego Epifanio, Epi, estará pendiente hasta última hora del estado físico de dos de sus jugadores, Alonso Faure y Barcello, que todavía no han podido ejercitarse con el grupo esta semana. El pívot se dañó un tobillo y el escolta arrastra molestias. No están descartados y, en todo caso, el técnico dispone de trece integrantes en la primera plantilla. Uno no se podrá vestir de corto. En Andorra le tocó a Caicedo.
Epi no se atreve a calcular en qué punto de cocción está el equipo. «Llevamos cincuenta entrenamientos y algún jugador solo ha hecho seis», contextualiza.
Está muy satisfecho con la actitud y subraya que todavía hace falta tiempo: «Creo que no estamos entrenando mal, pero tenemos muchos errores, demasiados, que tienen que ver con la toma de decisiones. A ver si los somos capaces de pulir. Estoy muy contento con todo lo que tiene que ver con el tema del esfuerzo y de intentar hacer las cosas bien».
Volvió a insistir en el mensaje que lanzó tras la victoria en Andorra sobre la importancia del trabajo de contención: «Somos un equipo que, si no defiende, olvídate. Incluso defendiendo, va a haber muchas veces en las que habrá un gran talento delante difícil de superar. Vamos marcando la línea de que somos conscientes de que en esta Liga se meten muchos puntos. No hay más que ver la primera jornada. Lo que hay que intentar es que todos los puntos, o la mayoría, vengan del talento del rival y no de errores nuestros por los temas de decisiones, por poco esfuerzo, por dudas. Cuando juguemos contra equipos de talento, sabemos que eso no puede faltar. Y cuando no, tampoco».
Esa disciplina defensiva se traduce en la atención a los llamados básicos: «Tanto en la pretemporada como en el primer partido de Liga los mejores minutos han llegado cuando hemos sido más sólidos atrás. No es solo el tema de apretar el balón, no es solo el tema del esfuerzo, es también un poco el tema de las decisiones ofensivas, cuándo nosotros podemos perder balones, cuándo hacemos malos tiros y estamos más pendientes de otra cosa que de reaccionar rápido y hacer el balance».
Este Obradoiro, como han significado los jugadores y el propio entrenador, es un equipo al que le gusta defender y correr. Esa es también la dinámica que está intentando implementar Pedro Martínez en el Real Madrid, un colectivo que igualmente intenta anotar en los primeros segundos de la posesión, que apuesta por un alto ritmo.
En ese escenario, se plantea la interrogante de hasta qué punto le interesaría al Obra bajar las pulsaciones del choque del domingo. Epi lo tiene claro: «Un equipo como el Real Madrid te exige mucha concentración, mucho esfuerzo, intentar correrles, claro que sí. Pero a veces es muy difícil, por su capacidad física, por cómo cargan el rebote ofensivo».
Para poder correr tienen que concurrir varios factores. Uno es «asegurar el rebote». Otros dependen más del rival: «Si recibimos canastas en todos los ataques es más difícil correr porque te obliga a sacar de fondo y a jugar más despacio, aunque no quieras». Volvió a recordar el encuentro de Andorra: «Cuando el rival, como sucedió en el primer cuarto, empieza con mucho acierto, o en el tercero te mete nueve puntos de contraataque y domina el rebote ofensivo en ciertas facetas, es más difícil, porque te castiga».
Asimismo, apunta al apartado de las pérdidas de balón. Cuando ha flojeado en ese aspecto, el Real Madrid lo ha pasado peor. El ejemplo más claro fue el encuentro en Turquía ante el Efes. Lo reconocía el propio Pedro Martínez a la conclusión: «En la segunda parte tuvimos una mejor mentalidad, defendimos mejor y limitamos las pérdidas. Tuvimos opciones a dos minutos del final tras una gran remontada, pero otra vez las pérdidas y sus buenos ataques decidieron el partido para el Efes».