Caleb Agada, jugador del Obradoiro: «Nuestra identidad es jugar con intensidad en defensa y ataque»

ANDAR MIUDIÑO

Caleb Agada, con una bufanda del Obradoiro
Caleb Agada, con una bufanda del Obradoiro PACO RODRÍGUEZ

El internacional nigeriano sabe que con Brandon Childress va a «estar más sin balón» y con Sergi Quintela puede tenerlo «un poco más»

02 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Caleb Agada (Nigeria, 1994) cumplió 32 años el 31 de agosto. Fue uno de los primeros fichajes del Monbus Obradoiro. Tanto en la pretemporada como en Andorra se está revelando como un jugador de los que dan equilibrio al equipo, tan capaz de desenvolverse como escolta o como base, siempre con un gran despliegue defensivo y atlético. En la primera jornada primó la dirección de juego y repartió siete asistencias.

—¿Tiene preferencia por alguna de esas dos demarcaciones?

— No. Es mi segundo año en la ACB y hay muchos jugadores que, creo, tienen características parecidas a las mías. Lo único que quiero es estar en la pista y aportar algo positivo cuando juego.

—En este Obra la frontera entre el base y el escolta se difumina.

—Sí, es difusa.

—En momentos es complicado determinar quién es el base.

—Sí, y creo que eso es bueno para nosotros, porque significa que tenemos jugadores capaces de hacer muchas cosas distintas. Cuando juego con Brandon, sé que voy a estar un poco más sin balón, buscando anotar más y trabajando mucho en defensa. Cuando estoy con Sergi, sé que puedo tener un poco más el balón como base, pero también trabajar mucho en defensa. Son dinámicas diferentes, y disfruto mucho jugando con los dos y buscando la manera de ganar y de que las cosas salgan bien cuando estamos juntos en la pista.

—Es una propuesta que puede resultar divertida pero también difícil de interpretar.

— Sin duda va a ser difícil. Será un reto, pero yo estoy dispuesto a afrontarlo y todos lo estamos, así que creo que podemos hacer que funcione.

—A lo largo de su carrera ha habido varios equipos en los que jugó más como base.

—Así es. Fue en el Prometei (temporada 22/23) donde empecé a desarrollarme como base. Tuve grandes entrenadores que me ayudaron a entender esa posición. Creo que ser un base grande es una ventaja para mí. Me permite pasar el balón, ayudar a mis compañeros, colocarlos en buenas posiciones y, después, poder defender y atacar a rivales que suelen ser más pequeños que yo.

—¿La idea de este Obradoiro, por ponerle una etiqueta, podría ser la de defender y correr?

— Sí, defender y correr, sin duda. Nuestra identidad es jugar con intensidad. Eso es todo. Jugar con intensidad en defensa y en ataque. Cuando hagamos eso, lo demás llegará. Aquí tenemos mucho talento, tanto ofensivo como defensivo. Por eso nuestra identidad consiste en jugar con intensidad, dar a los aficionados motivos para animarnos y apoyarnos, hacer que se sientan orgullosos, demostrar a todos los que nos apoyan que queremos esforzarnos por ellos.

—¿Cómo describe al Real Madrid?

—Uno de los mejores equipos de la ACB y de Europa, un conjunto muy fuerte. Va a ser un reto, pero aquí todos somos jugadores de baloncesto. Todos creemos en nuestras propias capacidades. Vamos a jugar con intensidad y a ver cuál es el resultado.

—¿Este Real Madrid está cogiendo el sello de Pedro Martínez?

—Como hace un año el Valencia.

—¿Jugar ante este tipo de rivales es especial?

— Por supuesto. Es la historia de David y Goliat. Como he dicho, todos creemos en nuestras propias capacidades, yo incluido. No tengo miedo de desafiar a un equipo más fuerte y más grande. Ya veremos cuál es el resultado. Ganemos o perdamos, vamos a darlo todo y a luchar.

—¿El tiro de tres y el control de las pérdidas de balón siempre son claves, pero más ante este perfil de adversario?

— Sí, cuando juegas contra estos grandes equipos todo tiene que salir perfecto o casi perfecto, porque si pierdes un balón, lo van a aprovechar. Una pérdida pueden ser dos puntos. Dos pérdidas y, cuando te das cuenta, vas seis o siete puntos abajo. Tres pérdidas seguidas y el partido puede estar acabado. Además, tienes que concentrarte, tener confianza y meter los tiros porque, insisto, es uno de los mejores equipos de Europa. Tienes que rozar la perfección.

«La comida es increíble, no he comido mal ni una sola vez aquí»

Caleb Agada se confiesa encantado y adaptado a la ciudad y al equipo.

— ¿Qué tal sus primeras semanas en el Obradoiro y en Compostela?

— Fantásticas, muy bien, lo estoy disfrutando mucho. Es una ciudad pequeña, muy tranquila, y eso me gusta y lo agradezco. Me permite concentrarme más en el baloncesto y en las cosas importantes.

— ¿Y la comida?

— Increíble. La comida es increíble, no he comido mal ni una sola vez aquí.

— ¿La gente ya lo reconoce por la calle?

— Cada vez un poco más, y también estoy agradecido por eso. Me alegra verlos sonreír y poder ayudarlos y hacerlos felices.

— ¿Se ve como una suerte de hermano mayor de Abogidi?

­— Sí, sí. Es como mi hermano pequeño, sin duda. Es su primer año en España y todavía está intentando adaptarse. Tiene muchísimo talento, pero no es fácil llegar al baloncesto español. La ACB es probablemente una de las mejores ligas nacionales del mundo. Hay muchas tácticas diferentes y es otro nivel de baloncesto. Yo he jugado en segunda y en primera división, así que quiero ser una especie de mentor para él y ayudarlo a aprender lo más rápido posible.

— ¿Qué puede aportar al equipo?

— Energía, defensa, mates... Cosas que les van a encantar a los aficionados. Tapones, jugadas de mucha energía. Si él hace eso y todos los demás también, vamos a ser un equipo muy peligroso.